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Vermuts, tintos, vino de naranja o incluso ginebras elaboradas en territorio sevillano se dan cita este fin de semana en la V Muestra de los Vinos, Licores y Anisados de la Provincia.

el 07 nov 2014 / 21:55 h.

El presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, probó ayer las novedades vinícolas de la provincia. / El Correo El presidente de la Diputación, Fernando Rodríguez Villalobos, probó ayer las novedades vinícolas de la provincia. / El Correo Los vinos de la tierra están de fiesta este fin de semana. El patio de la Diputación de Sevilla se ha convertido en un gran lagar donde una quincena de bodegas y destilerías exponen sus productos más consagradas y alguna que otra novedad en la V Muestra de los Vinos, Licores y Anisados de la Provincia de Sevilla. Una muestra que, como destacó este viernes el presidente de la Diputación de Sevilla, Fernando Rodríguez Villalobos, es el escaparate de unos «empresarios modelos». Para el regidor provincial, los pequeños bodegueros de la provincia son un ejemplo ya que «con su iniciativa» han puesto en el mercado «unos caldos de los que hace poco nada se sabía en la provincia». Ganas y mucha creatividad. Porque los bodegueros sevillanos no se han quedado estancados y han sabido salir del vino típico de la zona, como podría ser el mosto en el Aljarafe. Un buen referente es Bodegas Salado, que este viernes, lejos de tener a la vista su afamado Mostum, puso en la primera línea la gran novedad: el primer vermut de la provincia, bautizado como In Vito. Un tipo de vino que, según uno de sus padres, Rafael Salado, «parecía que estaba olvidado», por lo que le han dado un vuelco juvenil a su imagen y esperan llegar «más allá de Letonia». La muestra también organiza una cata a ciegas para dar a conocer los vinos. La muestra también organiza una cata a ciegas para dar a conocer los vinos. País al que precisamente ha llegado la ginebra Puerto de Indias, de la destilería Anís Los Hermanos de Carmona. Este producto, que se presentó hace un año en esta misma cita, es un asiduo de los bares sevillanos y ya de media Europa. Pero no es la única, de hecho, la Destilería Rigo –la empresa más antigua de Fuentes de Andalucía– también busca posicionar su ginebra estos días en esta muestra. Gins de todos los sabores y colores, desde las blancas de toda la vida, hasta la de naranja, fresa o de frutos del bosque, la cuestión es que sea de la tierra y saber degustarla, como ayer lo hacían varios estudiantes de la Escuela de Hostelería de Heliópolis, que dieron una clase magistral de la cata y la mezcla de sabores. Con tal de dar a conocer a los futuros restauradores de la provincia los caldos que nacen de la tierra, este año se celebra el primer concurso, bajo el formato de cata a ciegas, Sevilla, que pretende, según el presidente de la Asociación de Productores de Vinos y Licores de Sevilla, Julián Navarro, que el día de mañana los vinos sevillanos estén presentes en todos los bares y restaurantes. Y es que las continua colaboración con las administraciones y hoteleros de la provincia están consiguiendo que los vinos de la tierra se sienten a la mesa, algo lógico «si se tiene en cuenta que el turista cuando va a un bar pide siempre un vino local». Entre todos los vinos algunos más clásicos, como el mosto, que ayer de la mano de las Bodegas Góngora competía con uno de sus hermanos, el vino de chocolate, despunta también un producto único: la primera regañá que sirve para limpiar el paladar y que está elaborada en Sanlúcar la Mayor, la regañá Don Pelayo. Un producto que siguiendo la receta y elaboración tradicional y maridada con la pasión y profesión de su creador –ya que es sumiller– ayer se perfilaba como el complemento perfecto para limpiar el paladar de expositor en expositor probando la variopinta propuesta vitivinícola sevillana.

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