Economía

Popular y Pastor niegan presiones del regulador para fusionarse

Ron y Arias aseguran que es una operación "ideada con la cabeza y no con el corazón".

el 10 oct 2011 / 18:47 h.

El Banco de España no está detrás de la última fusión entre entidades financieras en España. Al menos eso es lo que defendieron ayer los presidentes de Banco Popular y Banco Pastor, Ángel Ron y José María Arias, respectivamente, quienes aseguraron que la compra del segundo por parte del primero no es una fusión defensiva ni auspiciada por el regulador, sino una operación ideada "con la cabeza y no con el corazón", que permitirá aprovechar las oportunidades que surjan de la crisis y de la tercera ronda de integraciones en el sistema financiero español.

En la rueda de prensa para explicar la oferta de compra del Popular sobre el Pastor, Ron y Arias se afanaron en desmentir que el Banco de España haya tutelado la adquisición e incidieron en que se trata de la respuesta voluntaria de dos entidades con negocios muy similares que les permitirá hacer frente a la crisis, "un monstruo que se transforma todas las semanas", según ilustró el presidente del Popular.

Arias argumentó que el primer contacto de cara a un acuerdo estratégico tuvo lugar el pasado mayo, antes de que se conocieran los resultados de las pruebas de estrés, en las que el Banco Pastor suspendió al no alcanzar un capital de máxima calidad del 5%.

Su presidente recalcó que la operación surge "de la oportunidad y no de la necesidad". "Todo aquello que se adopte usando el corazón está condenado al fracaso, y algún ejemplo tenemos ya", dijo, en clara alusión a la nacionalizada Novacaixagalicia.

En este sentido, descartó que Galicia pierda una entidad con su integración en Popular, sino que se beneficiará de un banco que ocupará el quinto puesto del ranking del sector financiero español por volumen de activos.

Arias presidirá una filial 100% del Popular radicada en Galicia con sede en La Coruña y será vicepresidente del Banco Popular, aunque aún se desconoce si será un cargo ejecutivo.

Respecto a la exposición inmobiliaria del futuro banco fusionado, Ron enfatizó que se acometerán provisiones que sumadas a las que ya están en balance cubren las exigencias del escenario base de la autoridad europea que hace los test de estrés (EBA), que es de recesión. Asimismo, apuntó que aunque no se registre recuperación en 2012, el nuevo banco estará cubierto.
Aun así, Moody's puso el rating de Popular a largo plazo (A2) en revisión con perspectiva negativa en vistas a un futuro recorte.

Sinergias. Banco Popular prevé obtener sinergias por 800 millones tras la adquisición de Banco Pastor, a razón de unos 147 millones anuales, informó su presidente. Ron indicó que la intención del banco es obtener dichas sinergias "de forma gradual y amistosa", porque hay potencial para obtenerlas por vías naturales y atender a las duplicidades en oficinas administrativas y de costes de transformación "sin generar conflictos ni traumas de ningún tipo".

Ayer, los sindicatos del Pastor daban por hecho el recorte de la plantilla.

Las acciones de Banco Pastor cerraron con unas ganancias del 21%, frente al 1% del Popular.

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