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"Por 20 euros al día, se lo cuido yo a la Junta"

Francisco José y Antonia han ocupado el antiguo taller del recinto y se brindan a proteger las maquetas de los ladrones que entran

el 26 feb 2014 / 23:30 h.

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Sevilla26/02/2014 destrozos en Andalucía de los niños.FOTO: Pepo HCon una pequeña candela, una improvisada cocina, a base de pan duro y fiambre, y dos colchones en el suelo, Antonia Ruiz y Francisco José Almansa han convertido el antiguo taller de reparación de maquetas de Andalucía de los Niños en su hogar. Viven allí desde hace dos meses con Mori, una perrita que ha estado las últimas semanas paseando entre los principales monumentos de Andalucía mientras sus dueños iban reparando la verja por la que se colaban amigos de lo ajeno. Esta pareja llega desde Huelva. Vino hace cinco meses a Sevilla para arreglar unos papeles que Antonia necesita para solicitar una ayuda. «Nos estábamos quedando cerca de la torre Pelli con nuestra tienda de campaña, pero un día nos descuidamos y Lipasam se lo llevó todo y lo tiró a la basura. Nos quedamos sin techo y nos encontramos esto, un edificio abandonado y destrozado. Poco a poco lo hemos ido arreglando y aquí estamos sin hacer daño a nadie», explica Antonia, de 54 años. «No vamos a quedarnos para siempre, sólo hasta que arregle mis papeles, y luego quiero volver a mi pueblo», añade con Mori en brazos. Francisco José tiene 49 años y se dedica a aparcar coches. «Me saco seis o siete euros, lo suficiente para el bocadillo», comenta este onubense, que contempla atónito cómo el parque de maquetas donde vive se encuentra abandonado. «No sé si esto es del Ayuntamiento o la Junta, pero es una pena, con lo que debió de costar. Aquí no hay nadie vigilando y la gente entra para llevarse las miniaturas o los cables. Nosotros hemos amarrado con alambres la puerta principal, que estaba abierta, y le hemos puesto un candado, e intentamos que nadie robe nada y hemos echado a los rumanos cuando han venido a llevarse cosas», asegura Francisco José, que además se ofrece a encargarse él del espacio. «Yo conocí Andalucía de los Niños cuando funcionaba y era muy bonito. Hay partes que todavía están bien. ¿Cómo no ha puesto la Junta un guarda aquí para que no se lleven las figuras? Yo por 20 o 30 euros al día lo vigilaba», comenta, mientras su mujer añade: «Y podríamos restaurarlo un poco, porque es una pena cómo está». Francisco José se brinda y asegura que bajo su responsabilidad «nadie iba a tocar ni una maqueta» y pide a la Consejería de Hacienda que se tome en serio su propuesta. Antonia y Francisco José no prevén irse de momento del recinto, ya que aunque almuerzan gracias a los comedores sociales, para cenar necesitan trabajar aparcando coches, un empleo incompatible con pernoctar en el albergue municipal, según explican. «No podemos dormir allí, porque hay que respetar sus horarios y nosotros necesitamos salir y entrar para aparcar coches y buscarnos la vida». Antonia tiene cinco hijos en Algeciras y hace siete años que se divorció y dos que conoció a su actual pareja. Dispone de una casa donde quedarse en Algeciras, pero no quiere irse todavía allí, pese a que sus hijos lo intentan. Francisco José tiene tres hijos y desde toda la vida se ha buscado la vida en Huelva. Se niegan a separarse y tienen muy claro que «en Andalucía de los Niños se está mejor que en la calle». Preguntados sobre qué futuro ven para el que actualmente es su hogar, lo tiene claro: «Esto lo tendrían que abrir. Si la Junta no lo quiere que se lo dé a alguien, que aquí se puede abrir un bar o algo y tendría mucho éxito. Mira estas vistas –dice Antonia señalando al parque–._Esto es un paraíso».

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