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"Por lo que lucho es por hacer una Sevilla normal"

Eladio García de la Borbolla, candidato a la Alcaldía por UPyD. Aunque hizo sus pinitos de adolescente en las Juventudes Socialistas, ha sido el hastío ante la corrupción lo que le ha hecho saltar a la política. Su estrategia: la decencia de no prometer imposibles.

el 03 mar 2015 / 13:00 h.

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El candidato a la Alcaldía de Sevilla por Unión Progreso y Democracia (UPyD), Eladio García de la Borbolla, ayer en Sevilla. / José Luis Montero El candidato a la Alcaldía de Sevilla por Unión Progreso y Democracia (UPyD), Eladio García de la Borbolla, ayer en Sevilla. / José Luis Montero Habla como José Manuel Soto: sevillano, sevillano, sevillano. Sereno y alegre, y muy de aquí, Eladio García de la Borbolla se presenta como candidato a alcalde de Sevilla por Unión Progreso y Democracia (UPyD), entendiendo como alcalde lo que él dice: un vecino más, alguien cercano para resolver los problemas de la gente, sin promesas de más. Nada glorioso, lo cual es toda una noticia en Sevilla. —Su profesión de toda la vida es y ha sido procurador, ¿qué lo ha llevado a esto? —Tras una reunión con estudiantes, les pregunté cuáles eran sus aspiraciones y me dijeron que la única salida que tenían era la del aeropuerto de Sevilla. Yo eso nunca lo he querido ni para mis hijas ni para la generación de mis hijas. Y me he encontrado ahora con otra situación que no es ya la generación de los jóvenes, sino otra de amigos míos, amigos de mi edad, que se han encontrado en una situación de paro que les ha sobrevenido. Estamos en un momento de la historia de España en el que hay que comprometerse. Yo me he comprometido con la política y me he metido en UPyD porque he entendido que es un partido que lucha por una sociedad diferente. Sobre todo, lucha contra algo que nos ha hecho muchísimo daño, que es la corrupción en España. Si ese dinero de la corrupción no se lo hubieran llevado estos individuos, hoy habríamos podido resolver muchos problemas, como es el paro o el problema de las ayudas a los dependientes y a muchísima gente. Sin embargo, se lo han estado llevando los dos grandes partidos. —¿La suya es una vocación política tardía? —De ahora. Pero siempre he sentido interés por ella, entendida como instrumento para poder cambiar las cosas. En el año 78 ingresé en las Juventudes Socialistas y estuve hasta el año 81, antes de que ganaran las elecciones. Lo dejé precisamente porque pensé que no se debía vivir de la política, cuando veía que había muchos que se dedicaban a eso. Yo me dediqué a mis estudios y a sacarme una profesión con la que vivir. —O sea, que empieza de joven en la izquierda y desemboca en UPyD. Me recuerda al dicho aquel de que si no eres comunista con veinte años no tienes corazón, pero si lo sigues siendo con cincuenta no tienes cabeza. ¿Por ahí van los tiros? —No, ja, ja. No. Yo tenía entonces 16 o 17 años. Ahora me planteo otras cosas. Hay gente que se ha dedicado a la política desde joven. No conocen la realidad que hay ahora en la sociedad. Yo lo he hecho al revés: primero he conocido y conozco la realidad social y cómo están las cosas y ahora llego para dar esas soluciones alternativas. Yo no sé si ahora estos políticos que han vivido siempre y se han criado en el partido… Son jóvenes, sí, pero no conocen la realidad. —¿Y cómo es la realidad de Sevilla vista desde UPyD? —Tenemos que ver Sevilla desde el punto de vista de muchísimos sevillanos que lo están pasando muy mal, que lo han perdido todo. Gente normal. Una situación que se ha creado precisamente por la corrupción tan grande que ha habido. —¿Qué le parece la labor del alcalde? —¿Qué labor? Porque labor, no ha hecho nada. Prometió muchísimas cosas y no ha hecho absolutamente nada. Lo único que ha hecho y que tienen como estandarte es que están pagando ahora las facturas en lo que le dice la ley, pero es que…, ¡eso es lo que dice la ley! Su obligación era pagarlas. ¿Que no había dinero? Bueno, él sabía la situación que había. Pero de tantas promesas, más de 600, no ha cumplido ni una, y eso es lo que no se puede hacer. Yo llevo para Sevilla un programa de cosas que se pueden hacer. —¿Cuáles son las principales necesidades de Sevilla? —Yo lo que entiendo, por lo que lucho, es por hacer una Sevilla normal. Quiero hacer una Sevilla normal. Eso consiste en que podamos tener acceso a un Ayuntamiento transparente, donde los ciudadanos puedan saber día a día lo que pasa dentro, con quién se hace el contrato, quiénes son las personas que están dentro, las funciones que tiene cada uno… Yo quiero llevar esa transparencia a la ciudad de Sevilla, para que todos vean con tranquilidad y normalidad, desde el ordenador de casa, quiénes son los que nos gobiernan, lo que cobra cada uno, quiénes son los técnicos, por qué ese técnico está en esa empresa… —¿Cómo piensa contrarrestar el hándicap del desconocimiento de su persona? —Trabajando. Trabajando mucho. Estamos saliendo a la calle y vamos a seguir haciéndolo todos los días hasta el 24 de mayo. —¿Comparte con Zoido que el turismo es una prioridad? —De lo que tenemos que ser capaces es de traer turismo que además se quede más tiempo en Sevilla. Sería importante que no siempre fuera a los sitios a los que va, sino que también viniera a otros espacios del casco histórico. Debemos procurar que se consolide en Sevilla un turismo cultural que abra las puertas a Sevilla, a sus barrios. Y para ello, una de las cosas que queremos dentro de la potenciación del turismo es el dragado del río. Apostamos por él siempre que los informe técnicos y ambientales digan que sí. Porque podemos traer ese turismo que viene en los grandes barcos que puede traer riqueza y quedarse más tiempo. —¿Yqué pasa con los que vienen en avión, con esas ridículas conexiones con la ciudad? —Evidentemente, habrá que buscar y crear infraestructuras para que el visitante que venga a nuestra ciudad no tenga las incomodidades que acaba de decir. Pero también hay que ser conscientes de la situación que el país tiene ahora mismo. No sé si una infraestructura de llevar un Cercanías hasta allí se podría hacer ahora. Creo que lo que habría que hacer es mejorar los transportes públicos que tenemos y el servicio que da el taxi. Y con respecto al aeropuerto, a Aena, tendríamos que negociar para que compañías del mundo entero puedan venir a la ciudad de Sevilla. ~

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