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¿Por qué cuesta tanto aprender inglés?

Todas las variantes del español reconocen cinco sonidos vocálicos mientras que la lengua inglesa registra, con las mismas vocales, un total de 20 sonidos

el 01 ene 2011 / 20:03 h.

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Son muchos los españoles que, año tras año, acuden a una academia o viajan al extranjero para aprender inglés, pero la mayoría de ellos dice que no lo consigue: se sienten frustrados porque pronuncian y entienden peor que el resto; ¿existirá un gen español que impida hablar idiomas correctamente?

 

El profesor de Psicología del Lenguaje de la Universidad de Navarra, Gerardo Aguado, lo tiene claro: "Ni mucho menos. A un español le cuesta lo mismo aprender inglés que a un inglés el español". El profesor explica que ambas lenguas son "de distinta familia", y precisa que el "entorpecimiento" a la hora de aprender inglés se debe a la cuestión fonética.

Todas las variantes del español reconocen cinco vocales y cinco sonidos vocálicos, mientras que la lengua inglesa registra, con el mismo número de vocales, 15 sonidos más (20 en total). "La pronunciación de los españoles es incorrecta porque reducen a su sistema de cinco vocales todos los sonidos del inglés", asegura la filóloga y lingüista de la UNED Pilar Ruiz-Va, que también critica que nadie se haya molestado en enseñar cómo colocar la lengua para reproducir nuevos sonidos. Los más pequeños lo tienen "más fácil" porque, según Ruiz-Va, todavía no tienen sentido del ridículo, no necesitan ser conscientes de las etapas del aprendizaje y "les vale con la repetición". Sin embargo, los adultos "necesitan un proceso cognitivo sobre lo que están haciendo", por lo que deben invertir más tiempo y más esfuerzo para aprender lo mismo.

El profesor Aguado apunta que esto ocurre porque el cerebro infantil es "una red tupida que puede aprender cualquier cosa", mientras que el adulto tiene ya "muchos caminos impermeables", es decir, que se ha acostumbrado a utilizar parte de sus neuronas para hacer algo concreto y se resiste a cambiar su rutina. Por eso Aguado insiste en que, a menor edad, mayor facilidad para asimilar una segunda lengua. Así, un niño de 12 meses acostumbrado a escuchar únicamente español en su entorno puede ser ya "sordo" para algunos sonidos propios de otras lenguas. "Esto no significa que no se pueda comunicar en inglés -advierte Aguado- sino que en ocasiones se notará que no es nativo", lo que para ambos expertos "no es ningún problema".

Lo que sí supone una "perturbación" para Aguado y Ruiz-Va es que los chavales hayan estudiado 12 años de inglés en los colegios y "salgan del Bachillerato sin saber hablarlo".
Este problema también preocupa al ministro de Educación, Ángel Gabilondo, que este curso ha destinado 120 millones de euros al Programa Integral de Aprendizaje de Lenguas Extranjeras, creado para desarrollar la competencia comunicativa del inglés durante la Educación Obligatoria.

Los profesores destacan la medida como "algo positivo", y la maestra especialista en Inglés del Colegio Joan Miró de Leganés (Madrid) Marta Núñez afirma que ahora el enfoque es "mucho más comunicativo" y que el inglés se utiliza "casi en el cien por cien del tiempo de clase".

También explica que las actividades buscan fomentar el interés de los niños por el inglés, por lo que en las clases también se enseñan las costumbres de los países anglosajones. "Hacer las clases más lúdicas" es, en definitiva, lo que según Núñez permite que los niños se diviertan mientras aprenden otra lengua", algo "muy común" hasta quinto o sexto de Primaria.

La ley establece un mínimo de 105 horas anuales de inglés para los tres ciclos de la Educación Primaria y los dos de Secundaria (tres horas semanales), pero la normativa para los centros bilingües no es tan precisa.

La Comunidad de Madrid explica en su web que un colegio bilingüe debe impartir entre el 30 y el 50% del temario en inglés, pero no especifica horas ni asignaturas, lo que ha suscitado las críticas del ministro. La reducción de temarios y la escasa preparación del profesorado son otros de los reproches hacia este sistema.

La maestra y coordinadora del primer ciclo de Bilingüismo del Colegio Maristas Champagnat de Salamanca, Demelza Coco, explica que en su centro la mayoría de los tutores (de cursos bilingües) son especialistas en inglés y que los contenidos que un año se imparten en la lengua extranjera, al curso siguiente se repasan y se amplían en castellano.

Además, asegura que en as clases intentan que los alumnos se acostumbren a utilizar el inglés en situaciones prácticas, como "ir al servicio o a sacar punta". Aún así, reconoce que los niños no pueden ser bilingües: "Nosotros lo decimos desde el principio, los alumnos no van a salir bilingües, pero van a tener una mayor y mejor competencia comunicativa".

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