Local

Por sorpresa, pero sin sobresaltos

El ya ex presidente Chaves confesó que siente "vértigo" con su marcha a Madrid, pero su relevo en la Junta ha sido recibido con tranquilidad en muchos sectores de la sociedad. Fue una sorpresa en plena crisis, pero sindicatos y patronal no muestran inquietud.

el 16 sep 2009 / 01:12 h.

TAGS:

L. Blanco / I. Carretero

El ya ex presidente Chaves confesó que siente "vértigo" con su marcha a Madrid, pero su relevo en la Junta ha sido recibido con tranquilidad en muchos sectores de la sociedad. Fue una sorpresa en plena crisis, pero sindicatos y patronal no muestran inquietud.

En medio de la retransmisiones radiofónicas de Semana Santa se coló una noticia el pasado Domingo de Ramos: Manuel Chaves se iba a Madrid como vicepresidente tercero de Rodríguez Zapatero. Esta operación supone el inicio de una nueva etapa política en Andalucía, tras 19 años de Chaves como presidente de la Junta. Los socialistas tienen previsto refrendar mañana a José Antonio Griñán, actual vicepresidente segundo y consejero de Economía y Hacienda desde 2004, como candidato a ser investido nuevo presidente de la Junta por el Parlamento.

Una semana después de que saltase esta información, El Correo se ha interesado por la opinión de voces autorizadas de la sociedad civil andaluza para conocer cuál es su visión de lo ocurrido en estos intensos días, que serán recordados como un punto de inflexión en la historia política de la comunidad.

Si hay algo en lo que coinciden tanto el Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, como los representantes de los agentes económicos y sociales de Andalucía es en revestir de normalidad y tranquilidad este proceso. No niegan la trascendencia del cambio, pero todos consideran que puede ser positivo para la comunidad autónoma.

Ni ellos ni otras voces consultadas del mundo de la universidad, la judicatura o el periodismo cuestionan el modo en el que se ha producido la sucesión de Chaves, por sorpresa y como consecuencia de un cambio de Gobierno de Zapatero. Mientras Javier Arenas, presidente del PP-A, insistía ayer en que José Antonio Griñán será un presidente sin legitimidad -por no haber sido candidato en los carteles electorales-, todas las opiniones recabadas coinciden en que es el Parlamento andaluz el que tiene la potestad de elegir al presidente de la Junta, y nos los ciudadanos directamente a través de las urnas.

Tras casi dos décadas de gestión, todos los consultados ven luces y sombras en la gestión de Manuel Chaves. Ninguno de ellos cuestiona, en cualquier caso, que la Andalucía en la que aterrizó en 1990 no tiene nada que ver con la que deja en 2009. Tampoco llegaron en su valoración al extremo de Javier Arenas. Lleva días haciendo un durísimo ataque a la decisión de Chaves de irse en tiempos de "vacas flacas", pero ayer propuso con un punto de cinismo que el próximo 28-F se le otorgue la Medalla de Andalucía o se le haga Hijo Predilecto. "Por los servicios prestados, aunque en los últimos tiempos no ha podido ser peor", remató. Así demuestra, dijo, que no tiene "nada personal" contra él.

(Ver información completa en la edición impresa)

  • 1