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Por una escuela responsable

La circular enviada a los 411 colegios concertados andaluces por la Federación de Colegios Católicos, en la que insta a eludir los controles de la Junta en los casos de violencia escolar, ha sido calificada por la Consejería de Educación como un "boicot en toda regla".

el 15 sep 2009 / 05:46 h.

La circular enviada a los 411 colegios concertados andaluces por la Federación de Colegios Católicos, en la que insta a eludir los controles de la Junta en los casos de violencia escolar, ha sido calificada por la Consejería de Educación como un "boicot en toda regla". Los últimos casos de agresiones escolares han creado conciencia social y es responsabilidad de todos contribuir a su prevención a través de la formación de alumnos, profesores y el propio entorno familiar para erradicar los comportamientos incívicos en la escuela. En ese sentido, ocultar los incidentes en los centros concertados para que no perjudiquen al alumno y, en última instancia al colegio, va contra la lógica y la responsabilidad, más aún cuando la concertada recibe importantes ayudas económicas de la administración pública. La actitud de la Federación Andaluza de Colegios Católicos supone el incumplimiento de la obligatoriedad legal de registrar las conductas perjudiciales para la convivencia entre el alumnado a través del programa Séneca con el que la administración autonómica intenta controlar y mejorar el nivel de agresiones y el absentismo escolar. Todos los centros concertados deben levantar acta y firmar un documento en el que se comprometen a registrar las incidencias. La Federación, sin embargo, argumenta que hacerlo va contra la Ley de Protección de Datos de Carácter Personal ya que las incidencias quedan reflejadas en el expediente académico del alumno. Es responsabilidad de todos acabar con las agresiones en la escuela y no ayudan actitudes que, lejos de prevenir y denunciar la violencia, la borran de las estadísticas. La administración es la que dicta las normas de escolarización y convivencia en las escuelas. No se puede poner en cuestión su autoridad, democráticamente avalada. Politizar algo tan serio como las agresiones sólo llevará a la deriva de nuestro sistema educativo.

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