Economía

Portugal se rinde al rescate

Barroso dice que responderá a la petición lusa «lo más rápidamente posible»

el 06 abr 2011 / 19:54 h.

El primer ministro en funciones, José Sócrates, ayer al anunciar la petición de ayuda.

Aunque intentó evitarlo, el rechazo del Parlamento luso a las medidas de austeridad propuestas por el primer ministro dimitisionario José Sócrates han precipitado los acontecimientos. Portugal pedirá asistencia financiera del fondo de rescate de la Unión Europea para hacer frente a su crisis de deuda, según reconoció por primera vez ayer por la tarde el ministro de Finanzas, Fernando Teixeira dos Santos.

Ya por la noche fue el propio Sócrates el que confirmó la noticia. Así, anunció que el Gobierno portugués ha iniciado los tramites para pedir ayuda financiera a la Comisión Europea teniendo en cuenta las dificultades del país para encontrar financiación y se comprometió a abordar esta negociación de forma que tenga el "menor coste para Portugal y para los portugueses".

Sócrates se pronunció así en una declaración oficial en el Palacio de Sao Bento tras la convocatoria de un Consejo de Ministros extraordinario y señaló que esta decisión ya había sido transmitida al presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva.

Sócrates explicó que el Gobierno decidió dirigir a la Comisión Europea una petición de ayuda financiera con el objetivo de "garantizar las condiciones de financiación del país, del sistema financiero y de la economía" dentro de las "limitaciones constitucionales" del Ejecutivo portugués, en funciones desde el pasado 23 de marzo.

El primer ministro recordó la caída de los valores de rating de Portugal en los mercados financieros y el aumento de los intereses para la colocación de la deuda portuguesa. "Toda esta situación se volvió una amenaza real para la financiación de la República, de nuestro sistema bancario y de la economía", apuntó.

En este sentido, señaló que la posición de Portugal se vio agravada con el rechazo de las últimas medidas de austeridad del Gobierno portugués , rechazadas en el Parlamento el pasado 23 de marzo por toda la oposición en bloque y cuyo veto motivó la dimisión de Sócrates. "Fue la señal mas equivocada que el país podía haber dado a los mercados financieros. Fue la señal equivocada en el momento equivocado", afirmó.

Así, aseguró que la situación de Portugal seguiría agravándose en el futuro inmediato si no se pidiese la ayuda externa. "A lo largo de este ultimo año luché todos los días para que esto no tuviera lugar", dijo Sócrates, quien lamentó que la crisis política "fragilizara" el país y disminuyera la capacidad del Gobierno para responder a las dificultades".

"Siempre encaré un pedido de ayuda externa como una solución de último recurso. Y todavía esta semana intenté todo, pero llegamos a un momento en que no tomar esta decisión acarrearía riesgos que el país no debe correr. Es mi obligación y mi responsabilidad y está por encima de todo el interés nacional", recalcó.

Así, tras lamentar que el recurso a una ayuda externa haya sido "inevitable", Sócrates reiteró que durante los últimos meses ha luchado por otra solución "en nombre del interés nacional". "Es también en nombre del interés nacional que hoy digo a los portugueses que es preciso dar ahora este paso", indicó.

"Éste es un tiempo de exigencia y de responsabilidad. Es tiempo de imponer un juicio claro y voluntad firme. Tiempo para dar lo mejor de nosotros al servicio de Portugal y al servicio de los portugueses", concluyó.

En este contexto, Sócrates se puso en contacto con su compatriota y presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, quien dijo que responderá a la petición de rescate formulada por Portugal para hacer frente a su crisis de deuda "lo más rápidamente posible".

Una vez que Lisboa pida oficialmente la ayuda, deberá negociar con los expertos de la Comisión, el Banco Central Europeo y el FMI un programa de ajuste fiscal y reformas.

El Tesoro portugués logró colocar ayer 1.005 millones en sendas subastas de letras a seis y doce meses, ligeramente por encima del objetivo previsto, pero los costes se dispararon. Los analistas consideran que la situación es insostenible, teniendo en cuenta que sólo en junio Lisboa tiene que hacer frente a necesidades de financiación que superan los 7.000 millones de euros.

El rescate de Portugal podría costar 75.000 millones, según admitió el primer ministro luxemburgués y presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, de los cuales 50.000 los asumiría la UE y el resto el FMI. El rescate de Portugal dominará la reunión informal de ministros de Economía de la UE que se celebra mañana y el sábado en Budapest.

 

  • 1