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Premio Padura al buen comer

Juan Robles, propietario de Casa Robles , recibe el galardón con el nombre del empresario asesinado por los Grapo

el 12 dic 2011 / 21:11 h.

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Si hay un referente hostelero en Sevilla ese es Juan Robles. De ahí que la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) lo eligiera a él para otorgarle ayer el V Premio Rafael Padura Rodríguez, "por su dilatada y brillante trayectoria empresarial".

La CES instituyó este galardón en 2007 con objeto de rendir homenaje a Rafael Padura, presidente de la CES asesinado por los Grapo en un atentado terrorista en 1984, y destacar la labor de aquellos empresarios de la provincia que se hayan destacado por su compromiso social, su entrega al mundo de la empresa y por su contribución al desarrollo de la provincia.

En su intervención, el presidente de la CES, Antonio Galadí, se dirigió especialmente a la familia de Rafael Padura para hacerle llegar su apoyo y el del empresariado sevillano, que "siempre estará a vuestro lado y hoy es un día en el que queremos rendir un homenaje muy sentido y muy especial a quien fue nuestro presidente y cuya memoria queremos que siga viva en la CES".

Sobre el homenajeado, Galadí destacó su perseverancia en el trabajo, su constancia y su fuerza para llegar a convertirse en referente empresarial en el sector de la hostelería en Andalucía y conseguir incluir a su empresa en referente gastronómico internacional". "Un empresario como Juan Robles es ejemplo vivo de cómo hay que gestionar una empresa y cómo un grupo familiar es capaz, no sólo de mantenerse en el mercado, sino de avanzar buscando nuevos espacios y nuevas formas de entender y vender la hostelería", señaló Galadí.

El grupo Robles ha experimentado en estos años una gran expansión empresarial, ha creado una gran marca de calidad y como tal, añadió el presidente de la CES. "Seguís dando la batalla, sin desviaros del sector del que partíais hace más de cincuenta años". Del mismo modo, quiso resaltar el empuje del joven Robles cuando se embarcó en su primer negocio, una bodeguita al lado de la Catedral, en 1954, para dar salida a los productos procedentes de la bodega familiar. "De tu historia familiar permíteme que rescate unos pequeños detalles que definen tu espíritu inquieto, valiente y emprendedor. Tu padre, Pedro Robles, decidió repartir a cada hijo las tierras y negocios. Para ti, Juan, te ofreció la Bodeguita de Álvarez Quintero y algunas tierras de Villalba. Tierras que vendiste a tus hermanas para poder invertir en la pequeña bodega, y, a partir de ahí, embarcarte en el mundo empresarial".

Por su parte, Juan Robles quiso resaltar sus comienzos, la estrecha relación que mantuvo con Padura y cómo el paso de los años lo ha hecho mantenerse firme en sus principios para llevar a cabo un trabajo tan duro como el de la hostelería.

"El afán de llegar, la superación, el ímpetu de crear, mezclado con la vocación y el servicio día a día, hicieron que la hostelería la llevara siempre con pasión y dedicación extrema, equilibrando todo a la vez con mi familia", dijo el premiado. Y añadió: "Mi mujer, pieza clave en mi vida, y mis hijos llevan la dirección de todos los proyectos que un día fueron mis pensamientos de futuro y que hoy se han convertido en una realidad. Hemos intentado y conseguido que nuestras raíces no se diluyan. Que el extracto de nuestra tierra no se pierda. Esto y el reconocimiento público como el de hoy son lo que me engrandece, y a la vez, engrandece nuestra cultura gastronómica, y nos ayuda a dignificar más nuestra profesión. Empezar de cero con el único ingrediente de la ilusión".

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