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«Presidir el Parlamento es un chute de democracia en vena»

Cuatro años al frente. Mañana se disuelve el Parlamento andaluz de la VII Legislatura, la primera en la que la Presidencia de la Cámara ha estado ocupada por una mujer.

el 14 sep 2009 / 22:35 h.

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I. Morillo / I. Carretero

Cuatro años al frente. Mañana se disuelve el Parlamento andaluz de la VII Legislatura, la primera en la que la Presidencia de la Cámara ha estado ocupada por una mujer. El mandato de Mar Moreno pasará a la historia además porque regresó la mayoría absoluta del PSOE y se reformó el Estatuto.

-Al principio de la legislatura se habló del reto de prestigiar la mayoría absoluta. ¿Se ha logrado?

-Ha sido una legislatura donde la regla ha sido el consenso y la excepción el uso de la mayoría absoluta. Una de cada tres leyes se han aprobado por unanimidad y tres de cada cuatro han salido apoyadas por más de dos grupos. Y avalan este planteamiento el hecho de haber sacado con un amplio respaldo político el Estatuto y el haber reformado el Reglamento de la Cámara para dar más garantías y más espacio a la oposición.

-Pero en leyes como la RTVA o en las de "impulso democrático" el consenso no fue posible.

-Depende de donde se ponga el foco. El 50% de las leyes han salido sin ningún voto en contra: vivienda, patrimonio histórico, museos, consejo genético, artesanía? Son cosas que interesan directamente a la vida de la gente, que crean nuevos derechos. Después, una de cada cuatro leyes ha salido con mayoría única del PSOE y hay una discrepancia profunda. Pero, por ir a la mayor, la más importante ha sido el Estatuto. Ese consenso brilla mucho más que los puntuales disensos.

-¿PP, IU y PA han hecho una oposición constructiva?

-Esta legislatura ha sido hiperactiva. Hemos batido todas las marcas y eso también influye a la tarea de la oposición porque ha habido récord legislativo y también de control. Y el hecho de que haya primado el consenso sobre el disenso significa que ha habido una actitud generosa del grupo que sostiene al Gobierno y también de la oposición. Habla bien de todos.

-El presidente del Congreso, Manuel Marín, avisó en su despedida de que la crispación debilita las instituciones. ¿Se identificó con él?

-No, en modo alguno. Comparto con él que es una experiencia única en política pasar por el arbitraje que supone la presidencia de un Parlamento. Hay que tener muy claro que, siendo parte como soy del PSOE, no soy el grupo socialista. La Presidencia del Parlamento tiene que estar en su sitio y ése es el de árbitro entre la oposición, el gobierno y el grupo mayoritario. Eso lo comparto plenamente, pero no la reflexión sobre la crispación porque en Andalucía no puedo tener queja de la línea de buen trabajo que ha habido.

-¿Quedan olvidados incidentes como el de las pancartas del PP en el salón de plenos?

-Eso fue al inicio de la legislatura y es el único incidente que podemos destacar de desorden.

-¿Ha sentido presiones?

-Es imposible cumplir con este papel sin tener discrepancias con tu grupo político. Si no las tienes, es que no los ha hecho bien. Es su salsa. Lo bueno es que nadie esté satisfecho con tu labor.

-¿Quién se lo ha puesto más difícil? ¿El PSOE o la oposición?

-Es que mi experiencia ha sido muy positiva. He sentido un gran respeto en todo momento por parte del presidente de la Junta a la independencia de mi cargo. A partir de ahí ha habido choques con los grupos, como es natural.

Lea la entrevista al completo en El Correo de Andalucía

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