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Prometiendo la luna laboral

Cuando se vaticina que España tardará décadas en recuperar el empleo de antes de la crisis, aquí se habla del milagro sevillano. Lo bueno del documento de Bueno, reunir todos los temas pendientes

el 20 feb 2013 / 23:10 h.

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Prometiendo la luna laboral sería el título del Pacto por la Ciudad de Sevilla propuesto por el PP municipal, esto es, por el Gobierno de Juan Ignacio Zoido -la confusión entre partido y Ayuntamiento se recoge en el propio documento-. Frente al cielo, la oposición de izquierdas reclama la tierra, los pies en el suelo; y frente a los grandes proyectos a muchos años vista, se decanta por programas de choque contra el paro, con resultados inmediatos en la creación de puestos de trabajo, que se palpen, y no se miren allá a lo lejos.

Los populares que lidera Juan Bueno ponen sobre la mesa todos los grandes proyectos pendientes en la capital, e incluso deduce que todo el empleo que pudieran generar se quedaría para los sevillanos, y ahí su conclusión de que reducirían en 46.000 los parados de la ciudad. Dios santo. Es decir, las obras de la SE-35, para los vecinos de la villa; la plantilla de la tienda de Ikea, para los vecinos de la villa; el personal de los centros comerciales que se implanten en la Gavidia o en Altadis, para los vecinos de la villa... Y así un continuar con todas y cada unas de las medidas propuestas. Sumar y sumar, y el paro reducido a su mínima expresión, dado que habría que añadir los puestos que, al margen de tales proyectos, genere la iniciativa privada cuando se recupere la economía. ¿Cuándo? Cuando sea, tampoco existen plazos en los planes del PP local.

Puesto que si hablamos de plazos, para la tienda de la multinacional Ikea habrá que aguardar al menos hasta 2016, el dragado del río, que depende de la bendición del Gobierno central, ni siquiera tiene aprobada su programación técnica, la Ciudad de la Justicia es, hoy por hoy, una entelequia, y de las inversiones públicas qué decir, paralizadas.

Así pues, en los próximos días se asistirá al habitual cruce de acusaciones entre quienes se sientan a uno y otro lado de la bancada del Ayuntamiento. Con su propuesta, el PP vuelve a reclamar a la Junta de Andalucía viejas reivindicaciones urbanísticas para una Gavidia que terminará cayéndose a pedazos y también para una fábrica de Altadis de la que se desconocen aún los términos del acuerdo entre el Consistorio y la tabaquera -ésa que prometió compensar el cierre con un centro logístico en la localidad de Dos Hermanas del que nunca más se supo-. Teniendo en cuenta quién manda en cuestiones de comercio y de cambios de PGOU en la bipartita Administración autonómica -léase, la gente de IU-, aquí ni habrá consenso ni habrá nada.

El documento de Juan Bueno parte de lo grande, y no de la suma de proyectos pequeños. Pero tiene como meritorio el aglutinar todos los asuntos sin resolver en la ciudad con las administraciones, a partir de los que cabría negociar. Al menos intentarlo, y no poner el no por delante. La grandiosidad de las cifras, esas decenas de miles de empleos, suenan rimbombantes, pero la realidad económica y laboral es la que es, muy dura.

Si todas las administraciones pidieran todo lo suyo, al final no habría desempleo en España. Y si los expertos y analistas pronostican que el empleo en nuestro país no volverá las tasas de antes de la crisis económica, que desde el Consistorio se expliquen mejor los números de este milagro laboral sevillano.

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