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"Propondré al consejero que recorte puntos por domicilio laboral"

El delegado provincial de Educación plantea los problemas que generan los puntos por familia monoparental y el de cercanía al trabajo en la nueva normativa de escolarización

el 07 jun 2010 / 19:19 h.

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El delegado provincial de Educación, Jaime Mougán

–Hace seis años que es usted delegado de Educación y ha conocido tres normas de escolarización. ¿Cuál funcionó mejor?
–Siempre la mejor es la última. Cada vez que se produce un cambio en la norma, se arreglan problemas y se suscitan otros. Con la última modificación, hemos arreglado un problema grave, que era el de los hermanos, y se han suscitado otros inconvenientes que hay que volver a pensar. Pero la anterior ley también solucionó otro problema que nos traía de cabeza, el de los puntos por enfermedades crónicas del alumno. Eso era una fuente de conflicto continuo. Ahora, el elemento de discusión, lo que más problemas da, es el criterio de familias monoparentales.

–Aún no está bien definido...
–Aunque la normativa es clara y dice que el único papel válido para demostrarlo es el libro de familia, hay una casuística dispersa en torno a esa realidad que nos complica mucho la escolarización.

–¿Por qué es tan inconsistente la normativa de escolarización? ¿Por qué varía tanto?
–Bueno, no son cambios sustanciales, más bien se añaden pequeñas modificaciones. Por ejemplo, la prioridad del domicilio familiar no ha variado nunca.

–El criterio de cercanía al domicilio varió mucho cuando se ampliaron las zonas escolares. Puntúa igual vivir a 10 metros del colegio que a 5 kilómetros dentro de la misma zona escolar...
–Tener las zonas más pequeñas es casi imposible porque no se puede reubicar a los alumnos que no han logrado plaza en primera instancia asegurándoles que seguirán en la misma zona. Antes teníamos que enviarles fuera, sin control. Al final se optó por zonas más extensas. Y no creo que tenga alternativa en este momento, salvo que pensemos en un concepto de escolarización radicalmente distinto. Para bien o para mal, hay zonas sociológicas que no hay manera de romper. Hay calles que la gente no cruza en un sentido, pero sí en otro. Y eso es así. Lo que hemos hecho es dar homogeneidad a la zona y las mismas oportunidades a todos.

–¿Y qué margen tiene Educación para combatir los guetos?
–Haber creado zonas más extensas combate los guetos. Homogeneizar no significa que hayamos hecho zonas escolares para ricos y otras para pobres. Cuanto más amplia es una zona, más oportunidades de elección. Luego nos critican que vamos contra la libre elección de centro, pero por haber diseñado así el mapa escolar, beneficiamos la libre elección.

–Está previsto un nuevo decreto para el curso que viene. ¿Espera algún cambio sustancial?
–Yo opino, y así se lo quiero trasladar al consejero de Educación, que hay que hacer una reflexión sobre la próxima escolarización. En realidad ya estaba hecha en un borrador del año pasado. Lo que sí digo es que donde más problemas encontramos es en el criterio de familias monoparentales. Eso habría que abordarlo definitivamente. Y también creo que el criterio del domicilio laboral distorsiona el proceso de escolarización, al tener los mismos puntos que el domicilio familiar. Habría que buscarle una solución.

–¿Restándole puntos al domicilio laboral [ahora tiene 10]?
–La idea que le quiero proponer al consejero iría en ese sentido, que se revise ese criterio, pero es complicado. Si queremos igualar lo familiar y lo laboral, eso trae consecuencias negativas. Como está ahora, lo que ocurre es que muchos niños de zona se quedan fuera en detrimento de gente que viene de fuera de la zona. Con lo cual nos crea un problema añadido, sobre todo en Nervión y el Centro. La gente que viene con domicilio laboral para trabajar en la zona tiene los mismos puntos que las familias del barrio, pero un nivel económico más bajo, así que también puntúan por renta y se ponen por delante de los que viven en el barrio, frente al colegio.

–Porque la renta media de quienes viven en Nervión es más alta que la de muchos que van a trabajar allí....
–Sí, eso ocurre mucho con las asistentas del hogar o con las chicas que trabajan en El Corte Inglés, que llevan a sus hijos al colegio Borbolla, un centro muy demandado que está justo enfrente. ¿Qué pasa? Que en la zona no quedan plazas para los del barrio. Es verdad que todo el mundo tiene derecho, pero hay que reflexionar sobre esto. Yo no me inclino sobre una solución concreta, pero quiero trasladar que existe este problema sobre el que hay que reflexionar con los datos numéricos en la mano, que nos indican el nivel de distorsión que provoca el criterio de domicilio laboral.

–¿Y cómo se solucionan las dudas que provoca el criterio de familia monoparental? ¿Está en manos de Educación?
–Está en manos de Igualdad y habrá que hablar con ellos para buscar la solución. En otras regiones han creado un carné de familia monoparental. Eso sería una solución, y así nos dejamos de líos, porque la casuística es muy grande. Para ser familia monoparental hay que vivir solo. Si vive con otro, se considera que no es monoparental. La casuística es tan detallista que nos provoca un recurso administrativo tras otro…

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