Deportes

Prueba de madurez

Un Sevilla en claro crecimiento visita al Córdoba con la misión de ganar por su hinchada y plasmar la mejoría del jueves. Beto viajará y Emery se vuelve a cargar a Reyes.

el 21 sep 2014 / 09:12 h.

Sevilla FC - Feyenoord. / Foto: Manuel Gómez Aficionados sevillistas en el Sánchez-Pizjuán durante el encuentro de Europa League./ Foto: Manuel Gómez Córdoba llevaba años, décadas, esperando asomar la cabeza de nuevo por la Primera División. Lo ha conseguido cuando quizás nadie lo esperaba, en una prolongación ya histórica del último partido en Las Palmas. Una ciudad entera se echaba a la calle para celebrar que su equipo, por fin, iba a ver en su estadio al Real Madrid, al Barcelona, al Atlético... y al Sevilla. Lo que hoy debía ser una fiesta en las calles de la bella ciudad vecina quedará en poco menos que un simple partido atractivo entre un motivado Córdoba y un Sevilla que estará huérfano de la habitual marea roja que le acompaña en este tipo de encuentros. Más allá de lo deportivo, la cita de hoy está marcada por la no invasión sevillista de El Arcángel debido al desorbitado precio de las entradas fijado por el club blanquiverde, para pena de los comerciantes y hosteleros de Córdoba y de la hinchada hispalense, muy proclive a este tipo de exhibiciones. Sea como sea, el balón echará a rodar y sobre el césped lo de menos será la ausencia de sevillistas en los asientos. El Sevilla acude a El Arcángel motivado por varios factores. Uno de ellos es precisamente el hecho de que al vestuario le ha tocado el alma ver que sus aficionados se quedarán en Sevilla (la inmensa mayoría). Hay una especie de conjura para ganar por ellos. Veremos. De otro lado, los de Emery acumulan buenas sensaciones tras noquear con facilidad al Feyenoord en la Europa League. El técnico vasco ya se ha encargado de bajar la euforia, sabedor de que el conjunto holandés es bastante inferior a su equipo y que aún quedan muchos detalles que pulir para ver al Sevilla estabilizado en la velocidad de crucero que todos desean. Tiene, no obstante, motivos para sonreír Unai. Mientras encuentra su once tipo, los puntos están llegando. Y cada vez más cerca de unirse a la causa están hombres como Deulofeu, Banega, Mbia y Tremoulinas. El partido de esta tarde apunta a nuevas modificaciones en su once inicial. Vuelve a ser un encuentro trampa para los nervionenses. No es fácil ganar en El Arcángel y Emery volverá a apostar por sus hombres más fiables en cuantro a la competividad. Eso equivale a la entrada desde el inicio de Aleix Vidal, Vitolo y Pareja en lugar de Deulofeu, Reyes y Kolo. El utrerano directamente ni viajará a Córdoba. Significativo. Está por ver si Banega deja fuera a Denis o el joven gallego sigue siendo fijo para Unai. Todo hace indicar que será el argentino el que se quede en el banco, pues jugó todo el partido el jueves pasado. Como quiera que el centro del campo no admite discusión en cuanto a la conveniencia o no de seguir apostando por un doble pivote de contención y equilibrio defensivo, la única duda se presenta en la portería. Beto está como loco por jugar, pero Emery está curado de espanto en este sentido y apuesta por arriesgar cero con sus lesionados. Pero el luso viajará y no parece muy lógico que sea para quedarse en el banquillo. Si el sistema defensivo sigue funcionando igual de bien que ante el Espanyol, el Getafe o el Feyenoord, poco importará que quien actúe entre los palos sea Sergio Rico o el portugués. Si bien Emery ha querido alertar a los suyos respecto al peligro de ir confiados a El Arcángel (“van a estar tres mil veces por encima del Feyenoord”, dijo el técnico vasco), lo cierto es que el Córdoba está mostrando una mezcla de virtudes peligrosas y defectos muy aprovechables por el rival. Tiene problemas defensivos y le cuesta hacer gol. Visto así, poco futuro se le presenta al conjunto del Chapi Ferrer. Sin embargo, hay matices. El Córdoba se presentó en sociedad en el Bernabéu ante un Madrid que acababa de ganar con suficiencia precisamente al Sevilla. Durante una buena fase del partido le plantó cara a los de Ancelotti y pudo decir que tuvo más opciones que los de Emery de hacerle daño a los madridistas. Perdió, pero se repuso con dos empates trabajados ante el Celta y el Almería que bien pudieron ser victorias. Ferrer tiene un filón en ataque con Fede Cartabia, el argentino prestado por el Valencia. No hay discusión, es el líder blanquiverde y el mayor peligro para la zaga sevillista. No es el Córdoba un equipo que vaya a salir a buscar al Sevilla, por lo que le dejará pocos espacios para las contras. En Córdoba no habría mejor premio que empezar a sumar de tres en tres ganándole al conjunto hispalense. No es que haya una rivalidad cainita como sucede en la también vecina Málaga, pero ya se sabe lo que gusta ganarle al Sevilla en muchos estadios. Ferrer no podrá contar con Xisco y López Silva, ambos con problemas físicos, ni con el exsevillista Deivid, éste por decisión técnica. Ya ha avisado el exjugador que no habrá cambios salvo por fuerza mayor. El sevillismo se quedará con las ganas de visitar a una Córdoba de Primera, y así quitarse el mal sabor de boca de varias eliminatorias de la Copa abandonadas allí. Si el Sevilla gana crecerá en autoestima de cara a la Real y al Atlético.

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