PSOE e IU discrepan sobre los 9 realojos pendientes y reabren el debate legal

Aparcada la crisis política que casi finiquita el pacto, los socios de Gobierno vuelven a discutir sobre si la situación de las familias de la corrala Utopía justifica la cesión de una vivienda pública

el 13 abr 2014 / 23:27 h.

15667688_2Esto no ha terminado. El acuerdo alcanzado entre PSOE e IU en la madrugada del sábado para desatascar la crisis de Gobierno que provocó el realojo de las familias de la corrala Utopía tendrá una doble lectura legal a partir de hoy. Ambos partidos tratarán de alejar el foco del debate político –la ruptura del pacto y las elecciones anticipadas– para centrarse en el tema estrictamente jurídico. Se trata de una vuelta atrás hasta el momento anterior en el que la Consejería de Fomento entregó las llaves de 10 viviendas públicas a varias familias de la corrala, en contra del mandato explícito de la presidenta Susana Díaz, y ésta respondió retirándole las competencias a sus socios sobre la adjudicación de VPO. En ese punto estaban el pasado miércoles por la mañana. Ahora se ha restablecido la calma y hay un acuerdo que debe ser interpretado conjuntamente «en el marco de la legalidad»: un expediente con 17 familias que ha sido revisado al detalle. Ocho están realojadas provisionalmente, pero su situación volverá a ser examinada por los servicios sociales para comprobar si persiste «la situación de riesgo de exclusión social o la existencia de menores», dos requisitos que impuso el mandato judicial de febrero al que se acogió IU para justificar los realojos. Para las otras nueve familias, a las que Fomento iba a proveer de un piso privado en alquiler, el realojo ha quedado suspendido hasta que se actualicen urgentemente los informes sobre riesgo de exclusión. Expedientes. Volver al debate técnico y legal, con papeles por delante, comporta un riesgo político inevitable para PSOE e IU. Porque los dos no pueden seguir teniendo la razón a la vez: de modo que si las 17 familias de la corrala «estarán todas bajo techo» en los próximos días, como seguía sosteniendo ayer Fomento e IU, esto significará que el primer realojo estaba, en parte, legitimado desde el punto de vista legal (obviando, claro, que IU empezó poniendo la mano en el fuego por 22 familias, y que algunos ya han renunciado a los pisos ofrecidos). En cambio, si los servicios sociales constatan que la situación de estas personas ya no justifica un realojo «provisional y excepcional», y que por tanto deben esperar pacientemente su turno en la lista de demandantes de vivienda pública (donde hay otras 12.000 familias), entonces la acción de Fomento de la semana pasada será nuevamente censurada, y dará pábulo a aquellos que denuncian que IU no había comprobado al detalle los expedientes, que al poner a estas familias por delante de las que esperan turno se saltaron la ley y rozaron la prevaricación, y que algunos de los beneficiarios nunca debieron serlo (por ejemplo la portavoz de la corrala, afiliada a IU, que ya tenía un trabajo cuando le fue concedido un piso al que tuvo que renunciar). El realojo «transitorio y excepcional» al que se acogió Fomento para justificar su acción es una medida que recoge el decreto andaluz de VPO, de 2006, pero que sólo se aplica para casos de familias en situación de riesgo extremo. Es una solución a la que recurren habitualmente los ayuntamientos y la Junta, pero sin el ruido mediático que ha rodeado a la corrala Utopía y, sobre todo, sin el peso político, ideológico y reivindicativo que tenía cuando fue adoptada por el departamento de Elena Cortés la semana pasada. PLENO PARLAMENTO ANDALUCIABuscarle a este asunto una salida técnica al margen del componente político es complejo. El portavoz del Gobierno, Miguel Ángel Vázquez, ya trató de frenar a Fomento el sábado, apenas 12 horas después del acuerdo, negando públicamente que vaya a haber otros nueve realojos, como estaban anunciando el portavoz de IU, José Antonio Castro, y la secretaria general de Vivienda de la Junta, Amanda Meyer. Es más fácil entender que la tormenta que sacudió al Gobierno andaluz no la desataron las dudas sobre 8, 10, 17 o 22 familias, sino un conjunto de circunstancias: que una de las consejerías que dirige IU desobedeció la orden expresa de la presidenta, que miembros del Gobierno andaluz se salieron del margen institucional al entregar llaves de pisos en mitad de la calle, que el líder de IU, Antonio Maíllo, se unió al júbilo de esas personas, a sabiendas de que Díaz lo había desautorizado. En este punto vuelve a evidenciarse el choque «de modelos, de valores, de cómo hacer política», que denunciaba un dirigente socialista. IU entiende que un Gobierno de coalición es horizontal, y que las decisiones importantes se adoptan conjuntamente en el comité de enlace. Y el PSOE defiende que cualquier Gobierno es vertical: puede haber diálogo y negociación sobre lo pactado, pero la presidenta es quien toma la última decisión. El vicepresidente de la Junta, Diego Valderas, escribió ayer en su cuenta de Twitter que el PP-A debe tener un «fuerte dolor de muelas» al comprobar que el pacto PSOE-IU «sale fortalecido». La dirección colegiada de IU se reunirá hoy por la tarde para analizar los tres días de crisis de Gobierno, a causa de los realojos, y el acuerdo alcanzado con el PSOE, informa Europa Press.

  • 1