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PSOE y PP buscan contrarreloj más apoyos para cambiar la Constitución

Superado el primer trámite en el Congreso, ambas formaciones tratan de conseguir el respaldo de los nacionalistas catalanes.

el 31 ago 2011 / 21:14 h.

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El candidato socialista Alfredo Pérez Rubalcaba, con el portavoz parlamentario de CiU, Josep Antoni Duran Lleida.

Tras ser aprobada el pasado martes gracias a los 318 votos que sumaron PSOE, PP y UPN -con 16 en contra y dos abstenciones-, la reforma constitucional por la estabilidad presupuestaria de las administraciones sigue su trámite hacia el Senado -llegará allí la próxima semana-.

Con los socialistas y populares unidos en pro de un techo de déficit que garantice el Estado de Bienestar, la modificación de la Carta Magna afronta ahora un periodo de enmiendas que expira mañana viernes y en el que Gobierno y oposición se esmeran en la consecución de un objetivo común: lograr que CiU se sume al proyecto.

El llamamiento lo hizo ayer el propio presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, quien, tras agradecer al candidato Alfredo Pérez Rubalcaba -según afirma entre ambos hay "más cercanía que nunca"- su "fundamental" labor para cerrar filas en el PSOE, pidió a los nacionalistas catalanes "moderación" y "responsabilidad" en sus peticiones, las cuales, entiende, pueden resultar "difíciles de incorporar en este proceso de reforma", pudiendo en cambio tener "algún espacio" en el posterior desarrollo legislativo, que "tendrá un trámite de diálogo y de negociación", señaló.

Zapatero formuló estas advertencias ante la tendencia de algunas formaciones a aprovechar el proceso de modificación de la Constitución para lanzar algunas de sus históricas reclamaciones. En esta línea, el presidente Zapatero recordó que la reforma no tiene nada que ver "con la distribución territorial del poder", sino que trata de "llevar lo que hay en la ley a la Constitución", para "hacer más fuerte" el principio de estabilidad presupuestaria y para "hacer más sólida la regla de estabilidad presupuestaria", que es "una muy buena regla para el funcionamiento de las Administraciones públicas".

Por ello, Zapatero expresó su deseo de que la reforma "se culmine", ya que "es importante y útil para España" porque "va a dar resultados positivos para la confianza, la estabilidad y el futuro de la credibilidad del país" . Por último, el jefe del Ejecutivo trató de esquivar las críticas de diversos grupos políticos -principalmente los minoritarios- sobre las formas y la celeridad con que se lleva a cabo la reforma argumentando que "se ha hecho con la máxima velocidad porque lo necesitamos".

También intentan estrechar lazos con el resto de fuerzas políticas desde el PP, donde, a través del coordinador de Economía de este partido, Cristóbal Montoro, aseguraron que no existe en modo alguno un "pacto cerrado" en cuanto a la reforma de la Constitución para fijar un techo de gasto y que, cuantas más fuerzas se sumen al acuerdo, "más seguridad y fiabilidad trasladaremos al futuro y al presente de España".

"Desde el comienzo del diálogo y de la negociación política hemos estado abiertos a las presencias e iniciativas de otras formaciones políticas y ahora, en este periodo de enmiendas, seguiremos abiertos a ello porque no se trata de pacto cerrado", afirmó el dirigente popular, quien añadió que "lo que está en juego es la credibilidad de España como miembro del euro".

Asimismo, Montoro insistió en que ésta no es una reforma "contra nadie", sino que vuelve a situar a España "en el corazón del euro y en el corazón de Europa". "De esa manera acortaremos el periodo que nos falta para salir de esta crisis y especialmente de la crisis de empleo que estamos padeciendo con especial incidencia sobre los más jóvenes", apostilló.

Bajo esta premisa, PSOE y PP siguen buscando un punto de encuentro e intentando convencer contrarreloj al resto de formaciones -principalmente CiU- para que se sumen al acuerdo. Lo harán hasta hoy mismo, cuando acaba el plazo para presentar enmiendas al texto pactado entre los mayoritarias.

Los nacionalistas catalanes han dejado la puerta abierta al anunciar la presentación de enmiendas, al igual que hará el PNV. El portavoz del grupo vasco, Josu Erkoreka, rechazó la reforma al entender que es un "atropello" a los procedimientos democráticos, "ineficaz, irrespetuosa con la estructura del Estado, innecesaria y antieuropea".

Concentraciones. Por su parte, cientos de "indignados" se manifestaron ayer este miércoles desde la calle Ferraz, donde se ubica la sede del PSOE, hasta la calle Génova, donde se encuentra la sede del PP, en protesta por la modificación del artículo 135 de la Constitución para limitar el déficit público.

Antes de comenzar la marcha, los "indignados" leyeron un manifiesto elaborado por el Grupo de Economía de Acampada Sol ante la sede de los socialistas. En Ferraz, la Policía Nacional advirtió de que la concentración no estaba autorizada y, a continuación, avanzaron por la calle de Alberto Aguilera por una de las aceras, formando una enorme columna, con dirección hacia Génova, a donde llegaron poco antes de las 20.00 horas.

Los sindicatos creen que aún hay tiempo de retroceder

Los secretarios generales de CCOO y UGT, Ignacio Fernández Toxo y Cándido Méndez, respectivamente, recordaron ayer a los Grupos Parlamentarios que aún hay tiempo para retroceder en la reforma que limita el déficit en la Constitución o, al menos, para que pidan la convocatoria de un referéndum que permita a la ciudadanía votar esta reforma.

En una rueda de prensa conjunta, Toxo y Méndez acusaron a los dos grandes partidos de “romper” el consenso constitucional y consideraron “curioso y lamentable” que, después de cuatro años de crisis, PP y PSOE sólo hayan conseguido ponerse de acuerdo en una reforma que, además de hacer peligrar el Estado de Bienestar y ser “incoherente” con la ideología de izquierdas, resulta “absolutamente innecesaria” teniendo ya una Ley de Estabilidad Presupuestaria.

“Los Grupos tienen tiempo para no votar esta reforma o, si lo hacen, convocar un referéndum. Romper el pacto constitucional es un paso tremendamente peligroso”, dijo Toxo, a lo que Méndez añadió que PP y PSOE “han enviado al desván la foto de los padres constitucionales”, apuntaron los sindicalistas, que temen que CiU acabe apoyando la reforma a cambio de la promesa de nuevas modificaciones en la negociación colectiva.

El PNV pide el derecho a decidir en la Constitución

El portavoz del PNV en el Congreso de los Diputados, Josu Erkoreka, anunció que su grupo ha presentado dos enmiendas al texto de reforma de la Constitución aprobado por PP y PSOE en la Cámara Baja. Una de ellas reclama incluir el derecho a decidir de los vascos en la Carta Magna por ser una reivindicación histórica de los nacionalistas, pero también de “otros sectores sociales y políticos que no los son”.

Además, el representante ‘jeltzale’ se refirió a otra enmienda, de carácter más técnico, dirigida a evitar que a los territorios forales se les trate como “entidades locales” en materia fiscal, según informó ayer en su página web El Mundo.

 

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