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PSOE y PP se disputan el voto de más de 700.000 desencantados

Los socialistas alertan en los centros de salud de los "recortes" en las comunidades populares y los populares flirtean con los votantes que nunca antes eligieron sus siglas.

el 07 nov 2011 / 20:30 h.

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Los políticos andaluces vivieron la jornada de ayer como una larga espera para el debate que por la noche sentó ante los españoles a Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy y que monopolizó el cuarto día de campaña. Todos se mostraron convencidos de que sería una cita crucial.

Los socialistas, con el ánimo más levantado después del macro mitin del pasado sábado en Dos Hermanas, confiaban en el "carisma" de su líder. Los populares pedían estar atentos a quien más hablara de empleo y "menos rencor" despertara, en palabras Javier Arenas, de gira por Almería, que tenía previsto verlo en un bar de Adra llamado La Granja. A esa hora estaba camino de Nerja (Málaga), donde hoy estará con Rajoy. Griñán lazó un reto desde su cuenta Twitter: "Rubalcaba ya ha detallado medidas concretas. Lo hará Rajoy esta noche o seguirá pidiendo un acto de fe?". Vio el debate en un hotel de la capital malagueña, donde tuvo un acto.

Y el Partido Andalucista marcó su guión y dio un aldabonazo contra el bipartidismo proponiendo a los andaluces que no vieran la gran cita televisiva.

Pero al margen de los prolegómenos del debate hubo campaña y PSOE y PP demostraron que en lo que queda van a pelear por el voto de los indecisos, algo más de un 30% según el sondeo del CIS. Alrededor de 700.000 andaluces, calculan en el PSOE. Una bolsa potencial de electores que puede suavizar la gran brecha que ahora mismo dan las encuestas a favor de Rajoy y que en Andalucía es clave porque supondría mitigar el vuelco histórico que pronosticó ese mismo sondeo, con los populares por delante con diez escaños de ventaja.

Con estos datos, los socialistas se concentrarán en combatir la abstención y buscan movilizar a sus electores desengañados por la gestión de los últimos años, el paro o la crisis. Tratarán de evitar el temido trasvase de votos y de polarizar la campaña con un debate ideológico que alerta del supuesto peligro de que el PP llegue al Gobierno y "desmantele" el Estado del Bienestar.

Por su parte Arenas repitió un mensaje que no es nuevo, es más lleva casi tres años difundiéndolo, pero que ahora cobra una especial importancia y demuestra que buscan captar a los socialistas desengañados. El dirigente popular animó al cambio a los que nunca antes han votado a su partido pero que temen por el futuro de sus hijos y sus nietos. "El cambio político tiene que venir de los que estamos y de todos los que vengan, sin preguntarle a nadie de dónde viene sino preguntando a dónde se quiere ir".

El líder de los populares andaluces estuvo en un acto con mayores y además hizo un alto en el camino para comprarse unos nuevos zapatos para reemplazar otros gastados por "tanto paseo" en campaña, según relató en un tuit. Por cierto que Arenas coincidió con Manuel Chaves en el avión a Almería. Viajaba también el presidente de la patronal Santiago Herrero.

Los socialistas acudieron a las puertas de los ambulatorios a repartir propaganda y alertar contra "las recetas" del PP. El PSOE andaluz ya había iniciado un polémico reparto de propaganda en los colegios alertando de que el partido de Rajoy va a tirar la enseñanza pública "a la PPapelera". La Junta Electoral ha admitido a trámite un recurso de los populares. Sin importarle los peros puestos por el árbitro electoral, ayer prosiguió su estrategia esta vez a las puertas de los centros de salud.

La secretaria de Organización del PSOE-A, Susana Díaz, estuvo en Sevilla en un ambulatorio inaugurado en 2010 -según el cartel informativo de la Junta a la entrada- donde repartió bolsas rojas con el lema "Rubalcaba, sí". Dentro había pegatinas, postales, folletos sobre educación, un resumen del programa electoral y un póster. Uno de los papeles alertaba de "la receta sanitaria del PP" con euros en lugar de pastillas y con los recortes de Castilla-La Mancha, Valencia, Baleares y Galicia.

La Junta Electoral dio ayer un toque de atención a la Radio Televisión Pública de Andalucía y exigió un "esfuerzo" por diferenciar la información institucional de la electoral. Ocurre a raíz de un recurso del PP que considera que hay una "desproporción" porque al margen del bloque electoral el Gobierno utiliza su presencia para hacer campaña.

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