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Pues sí, esto es una crisis

El equipo ya está caído y mañana Del Nido se enfrenta a la junta general de accionistas con 22 millones de euros de pérdidas.

el 03 dic 2012 / 23:48 h.

Si algo sabía el Sevilla era que no se puede salir dormido al campo. Que le pregunten al eterno rival. Pues desde ese día los jugadores de Míchel han saltado al césped como si la cosa no fuera con ellos -exceptuando la vuelta de la Copa contra un Espanyol que veía un auténtico marrón pasar de ronda- y han regalado dos partidos que ya han provocado los primeros pañuelos de la temporada.

Ni las bajas ni las lesiones deben servir de escudo ante la sonrojante derrota de anoche contra un equipo que aspira únicamente a mantenerse en Primera, que ahora mismo está cuatro puestos por encima del Sevilla y que provocó que tanto la defensa blanca como el portero, fichado este verano, que anoche debía reivindicarse fueran un auténtico flan.

Un mal día lo puede tener cualquiera, pero cuando son muchos y con estas desesperantes formas ya empieza a aburrir que Míchel diga una y otra vez en rueda de prensa que los jugadores saben lo que tienen que hacer y están mentalizados para revertir la situación pero no logra que lo hagan; empieza aburrir que Medel vuelva a ser ese jugador sin control y poco inteligente que vuelve a ser expulsado; empieza a aburrir que Jesús Navas vuelva a echar balones en vez de colocarlos a pesar de que su entrega es intachable; empieza a aburrir que el fondo de armario sea raquítico y de una talla menor; y por encima de todo empieza a aburrir que no haya un referente arriba que meta miedo a las defensas rivales y sea capaz de cambiar el rumbo de un partido con una genialidad.

Y esta derrota llega en un mal momento, no sólo para los jugadores sino para los que mandan. José María del Nido, un presidente al que cantaban Eterno presidente hasta hace muy poco se presenta mañana ante la junta general de accionistas muy cuestionado -al igual que su director deportivo, Monchi- con el equipo roto, muy lejos del objetivo marcado y con las cuentas presentando 22 millones de euros en pérdidas aunque maquillados en 15, que tampoco es moco de pavo. Y con esta situación deportiva, el presidente dirá hoy que la puerta está abierta a una posible venta para equilibrar las cuentas. La crisis, y no me refiero a la económica, ya ha llegado al Sevilla.


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