Economía

Pulido abre el debate sobre los ‘dividendos’ en las cajas andaluzas

El presidente de Cajasol no descarta las cuotas participativas como fórmula para buscar capital

el 11 mar 2010 / 22:40 h.

Antonio Pulido, presidente de la entidad Cajasol, en una imagen de archivo.

El presidente de Cajasol, Antonio Pulido, abrió ayer el debate sobre la posibilidad de que las cajas de ahorros andaluzas emitan cuotas participativas -una especie de acciones empresariales, que dan derecho a un dividendo aunque sin derechos políticos en los órganos de gobierno de la entidad- como fórmula para captar capital.

Pulido, quien participó en el encuentro informativo Los aperitivos de La Raza, matizó que las cuotas participativas son una fórmula más -en estos momentos en España sólo la CAM las emite- en la búsqueda de un modelo que refuerce el capital de las cajas, y que éste en Cajasol no está perfilado. No obstante, la posibilidad queda ahí, aunque es consciente del rechazo que aquéllas suscitan entre los sindicatos, que las consideran una vía de privatización de estas entidades.

Pulmón suficiente. Aunque dijo que Cajasol tiene suficiente pulmón para caminar "sola" una vez que absorba a Caja de Guadalajara, precisó que prisa no tiene para abordar otros proyectos con los que la entidad gane dimensión, un objetivo que, a su juicio, debería ser común en todo el sistema financiero español ante los problemas que tendrán las pequeñas para labrarse financiación en los mercados internacionales. En este contexto, argumentó que el indicador del core capital (o capital más reservas, y que mide la solvencia y salud financiera) será cada vez más importante, y aquí entra el citado debate de las cuotas participativas. Ningún directivo de cajas andaluzas había tocado esta última cuestión con anterioridad.

Al margen del matrimonio con Caja de Guadalajara, Pulido reiteró que no está cerrado a ninguna quiniela, ni con las cajas extremeñas ni con ninguna otra, y en este terreno, apuntó que Caja Granada también "está ahí", en las combinaciones. Y a nadie se le escapa el viraje que ha dado esta última respecto a las alianzas tras el cambio en la presidencia, ejercida ahora por Antonio Jara.

Más solvencia. No obstante, apostilló que no está obsesionado con el tamaño, sino con "ser el más solvente y el más sólido". Y en este terreno, recordó el ahorro de costes (administrativos y laborales) del año pasado, una contención que será todavía mayor en 2010 (unos 20 millones de euros), ejercicio para el que ha presupuestado una caída interanual del beneficio del 20% (2009 lo cerró con 115 millones de euros, el 27,9% menos). La Obra Social, ni tocarla -a ella se destina el 20,08% de las ganancias-.

En el debate con los periodistas, Pulido fue categórico: "No es cierto que el grifo del crédito esté cerrado". Lo que sí hay, agregó, es mayor rigor que antes al analizar el riesgo arrastrado por cada solicitud. Sentenció: "No daré ni un euro a la empresa sin posibilidad de devolverlo".

Comprensiva. Pero acto seguido suavizó esta rotundidad, al admitir que Cajasol "está siendo comprensiva" con la difícil coyuntura que atraviesa el tejido productivo debido a la crisis económica, incluso sosteniendo empresas -en referencia a su grupo de participadas- que, de otra forma, quizás no lograrían sobrevivir.

"Todos tenemos que compartir, pero con rigor, un poquito de riesgo y asumir una parte de los costes de la crisis". Así, recordó las líneas de liquidez que su entidad tiene abiertas para las pymes con dificultades transitorias de tesorería y que es "la primera" que está apostando por la reactivación de la VPO en Andalucía, algo que, indicó, incluso reconoce la Consejería de Vivienda.

¿Los problemas? "Que no hay demanda crediticia, es mínima", y, en cambio, existe un "excesivo" endeudamiento de las compañías españolas. No obstante, y también en referencia al grifo, dijo haber percibido "un punto de inflexión de noviembre para acá".

Sobre la situación económica, señaló que "quería ser optimista", disposición que avaló con las previsiones del Servicio de Estudios de Cajasol, que hablan de que España crecería "en el conjunto del año", aunque habrá una "leve recaída" en el segundo trimestre en comparación con un primero, que cerrará en positivo. Sin concretar, Pulido reclamó reformas laborales y fiscales, que han de sumarse a la reestructuración financiera.

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