¿Qué es el erotismo?

Ediles y personalidades dan su definición en una revista.

el 21 nov 2010 / 19:01 h.

Un momento del recital poético celebrado en Montequinto.

El segundo recital de poesía erótica de Dos Hermanas dobló su participación con respecto a la inauguración del año pasado, alcanzando casi el medio centenar de asistentes. Organizado por el colectivo La Almazara, su presidenta Rosa María Martos se congratulaba de ver gente joven en el salón de la nueva biblioteca de Montequinto: "A la gente le gusta este recital porque ve que es una cosa elegante, nada morboso y muy sugerente", afirmó.

"En la poesía erótica, el lenguaje es muy importante porque donde hay amor, hay deseo, y donde hay deseo hay erotismo", escribe Rosa María en la revista que han editado para la ocasión, y que este año cuenta con un gran elenco de colaboradores que han ofrecido su definición de erotismo, y que ofrece otra forma de pensar de los políticos nazarenos. Por ejemplo, la edil de Cultura, Rosario Sánchez, considera erotismo cuando "los instintos cobran una importancia vital y todo entra a formar parte de lo onírico, las palabras pierden su importancia en alas de lo irracional y el ser humano da rienda suelta a sus instintos".

Manuel Lay, portavoz de IU, se permite incluso criticar otras modalidades del sexo: "Frente al vicio náufrago del sexo, la virtud intensa del erotismo: no tiene reglas marcadas, es único en cada persona y ocasión. Es como el sándalo: perfuma la hoja que le inflige el corte".

Son muchas las definiciones, pero hay que destacar la de Carmen Garzón, pediatra del centro de salud Doña Mercedes: "El erotismo es al sexo, lo que la buena gastronomía a la comida, transforma una necesidad en un plato suculento, que al tomarlo estimula todos tus sentidos".

Así, la noche de Montequinto se llenó de comparaciones y metáforas en torno al sexo, siempre en el límite de lo sugerente y lo explícito. Hubo poemas dedicados a los besos, otro describía un acto sexual completo, pero la mayoría sugerían, dejaban los conceptos en el aire. Entre ellos, el poema de Dorka Cervantes, del colectivo El Baratillo, Como fruta madura, del que reproducimos cuatro versos: "Arráncame del árbol que me aprisiona/ sé el dueño del néctar de la intocada flor de entre mis flancos".

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