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¿Qué pasará después del Plan E?

Se acaban las inversiones locales y la amenaza del paro, sobre todo en el ladrillo, anticipa un otoño muy duro. El sector de la construcción, sindicatos y expertos miran con temor el final de las obras del Plan E, que en Andalucía ha generado 80.665 contratos temporales. Piden medidas de calado sin fecha de caducidad.

el 16 sep 2009 / 08:37 h.

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Se acaban las inversiones locales y la amenaza del paro, sobre todo en el ladrillo, anticipa un otoño muy duro. El sector de la construcción, sindicatos y expertos miran con temor el final de las obras del Plan E, que en Andalucía ha generado 80.665 contratos temporales. Piden medidas de calado sin fecha de caducidad.

Los cientos de carteles con el logo del Plan E que inundan toda la geografía andaluza anunciaban en marzo un respiro al descalabro del empleo en la construcción. Ese fondo de 8.000 millones que el Gobierno central puso en marcha para frenar la escalada del desempleo se tradujo en Andalucía en 1.400 millones de euros de inversión que hasta la fecha han generado 80.665 empleos, 25.000 más de los previstos inicialmente, según explicó ayer el ministro de Política Territorial, Manuel Chaves. Puestos de trabajo la mayoría temporales que expirarán en breve, cuando finalicen las obras. ¿Qué pasará después? Teniendo en cuenta que la economía sigue sin remontar, los expertos auguran que el otoño será duro y que las cifras del paro volverán a engordar.

La incertidumbre reina entre promotores, sindicatos y expertos. Todos coinciden en una obviedad: las inversiones locales han servido para crear puestos en el sector más castigado por la crisis, el ladrillo. Pero aseguran que el Plan E se ha demostrado "insuficiente". Necesitan, dicen, nuevos estímulos públicos que sirvan de balón de oxígeno a la economía, pero el gasto del Gobierno, advierten, debe encaminarse a medidas que generen empleo duradero y de calidad. "Alabamos el Plan E porque era coyuntural y de urgencia. Pero sabíamos que tenía un carácter temporal y cuando acabe, sus ventajas morirán con él", sostiene Emilio Corbacho, secretario general de Fadeco Promotores, la patronal de los constructores andaluces. El plan es "pan para hoy y hambre para mañana" y "no solventa la situación del sector", añade. Los promotores exigen "medidas de calado" frente al "parcheo" de estos programas que generan puestos "interinos".

La patronal demanda que las administraciones centren sus esfuerzos en resolver los dos problemas, a su juicio, más importantes: que pasa mucho tiempo desde que una inversión se aprueba hasta que se hace realidad y la falta de crédito para construir y comprar viviendas.

También para el presidente de Seopan, la patronal de las grandes constructoras de España, David Taguas, la mayor preocupación es la escasa financiación. Prevé un otoño "complicado" y considera que los programas extraordinarios de inversión local pueden subsanar la caída de la licitación de obra pública, pero no arreglan la situación. Mucho más crítico con el Plan E se muestra Joaquín Aurioles, presidente del Observatorio Económico de Andalucía. "No podemos seguir con un gasto público tan grande en algo absolutamente inútil, que no sirve para nada", sentencia. A su juicio, España "ha ido demasiado lejos" y está "en una de las peores posiciones del mundo para seguir con este tipo de políticas". Aurioles dice que hay que andarse con ojo porque los planes de inversión local "consumen energías a la economía de los años siguientes".

Al Plan E le sucederá otro fondo local de 5.000 millones para proyectos relacionados con la sostenibilidad y las energías renovables. El Gobierno central lo aprobará vía decreto-ley en octubre, pero aún se desconoce la previsión de puestos de trabajo y cómo se repartirá entre las comunidades. La patronal está convencida de que beneficiará a menos empresas y trabajadores porque los proyectos serán muy especializados.

Andalucía cuenta además con otros dos planes anticrisis que la Junta impulsó como complemento al estatal. El Gobierno andaluz invirtió 460 millones en el Proteja -que financia obras en los municipios- y el Memta -que fomenta la contratación de parados-. Han generado casi 14.000 puestos de trabajo y la Junta estima que se crearán 23.000 empleos más en la construcción antes de que acabe el año. Para el PP es una "chapuza temporal" porque la mayoría de los contratos "ya ni existen". Frente a las críticas de la oposición y los recelos del sector del ladrillo, la Junta defiende las bondades de estas políticas. "Como todos los planes, son siempre mejorables, pero mejoran desde la experiencia", afirma la consejera de Obras Públicas, Rosa Aguilar. La ex alcaldesa de Córdoba recuerda que en su ciudad el fondo local ha creado empleo y ha mantenido vivas empresas.

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