Cultura

¿Qué se pierden los astigitanos?

‘Estrella sublime’ es sólo una parodia con aire carnavalesco que ni siquiera hirió en la capital.

el 10 oct 2013 / 23:00 h.

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estrella-sublime-02La obra de teatro Estrella Sublime de la compañía de teatro independiente sevillana Bastarda Española, se ha ganado el apelativo de fenómeno teatral por haber estado presente en las programaciones de una sala independiente de nuestra ciudad, la Sala Cero, durante los últimos 12 años, dándose la circunstancia de que cada vez que se programa esta sala pone el cartel de “no hay billetes” desde que éstos se ponen a la venta. Eso le valió el pasado año una mención especial del jurado de los Premios de Teatro Andaluz otorgados por la Asociación Andaluza de las Artes Escénicas de Andalucía con el patrocinio por laSGAE. Es decir, tiene de un lado el respaldo total, pleno y continuado del público; de otro además, el institucional.

Se trata de una obra de pequeño formato, una comedia tan entrañable como disparatada que se atreve a dar vida a una imagen tan singular como castiza: una virgen de las que salen en procesión durante la Semana Santa en Sevilla. De esta manera la obra se define como un ejercicio de humor blanco, una parodia con aire carnavalesco que sorprende al público desbaratando cualquier mecanismo de defensa desde que la Imagen, encarnada con derroche de maestría y talento por Lola Marmolejo, aparece en escena. Se trata, por tanto, de un divertimento teatral de marcado carácter ficticio que no pretende ser verosímil ni despertar ningún mecanismo de proyección o identificación, sino más bien plantear un juego de desmitificación que se ríe de forma sana de la particular forma de vivir los preceptos de la religión católica del pueblo sevillano. De ahí el éxito tan rotundo que año tras año registra en nuestra ciudad a pesar de que ésta se distingue precisamente por su intenso fervor mariano.

Pero a pesar de estar avalada por dicho triunfo, recientemente esta obra ha sufrido uno de los mayores atropellos a la libertad de expresión desde que la democracia pusiera el punto final a los 40 años de ostracismo franquista cuando, debido a una férrea censura, ha visto suspendida la función prevista para este viernes en Écija, donde la obra se había programado como parte de Enrédate, el circuito de teatro que promueve la Junta de Andalucía. Al parecer, tal y como el programador del teatro del Ayuntamiento astigitano reconoció a Lola Marmolejo, responsable de la compañía, la decisión se había debido a presiones ejercidas por parte de una plataforma cofrade, aunque dicha presión ha sido negada por parte de los representantes de las hermandades ecijanas.

De la misma manera, Ricardo Gil Torres, que ostenta el cargo de alcalde como representante del Partido Popular, manifestó que la decisión de suspender la representación recae exclusivamente en el Concejal de Cultura, Fernando Reina representante del Partido Andalucista. No obstante, Lola Marmolejo aseguró ayer que el argumento mantenido por Reina fue precisamente que “no iba a poner en juego un pacto de gobierno por Estrella Sublime”, de donde se deduce que no sólo recibió presiones de los ciudadanos. También se vislumbra cómo cada responsable político pasa la bola a su colega de al lado, pero nadie ha hecho por que prevalezca la lógica y la libertadad de expresión.

Y lo peor de todo es que no se trata en de un hecho aislado, al parecer la noticia ha llegado a otros pueblos que, como el de Vera, según le han notificado a Marmolejo se están planteando suspender también las representaciones de esta obra, prevista dentro del programa de la Junta de Andalucía, institución que de momento no se ha manifestado al respecto.

La Asociación Andaluza de las Artes Escénicas ha difundido un comunicado en el que expresa su absoluto rechazo ante esta actuación que no duda en definir como un crimen a la democracia: “Una censura es siempre un crimen. Una censura de este tipo es, además, una estupidez”.

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