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¿Qué sentido único?

Zonas de aparcamiento, como las del parque de la Buhaira, serán en exclusiva para los vecinos, que tienen que acreditarse en el distrito

el 30 ene 2011 / 20:21 h.

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El tramo de Eduardo Dato entre el puente de San Bernardo, o de los Bomberos, hasta San Francisco Javier y Luis de Morales vivió ayer una auténtica transformación. Eso sí, con dos caras. La ausencia de atascos (salvo en momentos puntuales) y de socavones sorprendió gratamente a muchos, mientras que el sentido único y las restricciones para aparcar molestó a otros. De hecho, los dos carriles para el transporte público y "acreditados" fue literalmente tomado.

El contra carril para bus y taxi en la acera del Portacoeli fue invadido por los muchos conductores que hicieron caso omiso al nuevo sentido único, mientras que el carril exclusivo para transporte público de la acera de enfrente fue el elegido por los padres de los alumnos del Portacoeli para estacionar a la entrada y salida del colegio. Los dos carriles centrales, para el tráfico privado, sí registraron una fluidez nada habitual. Excepto en momentos muy puntuales.

Y mientras, los agentes de la Policía Local se encargaban por la mañana de que se respetase la señal que prohíbe el giro desde Menéndez y Pelayo hacia el puente de los Bomberos y de regular el cruce con la Buhaira. Eso sí, en cuanto que desaparecieron los agentes, se multiplicaron los infractores.

Los vecinos se quejaban por la falta de información. "Han puesto unas placas en estas zonas de aparcamiento que dicen que son para vehículos autorizados y hemos preguntado a la Policía que quién está autorizado. Nos respondieron que no saben nada. ¿Para quiénes son?". Esto preguntaba ayer José Luis López, uno de los trabajadores del bar Oscar Lan haciéndose eco de los comentarios de los vecinos.

Efectivamente, la banda de aparcamientos junto al parque de la Buhaira será para los vecinos de los portales más cercanos, según informó ayer la Delegación de Movilidad que dirige el socialista Francisco Fernández. Es decir, que los residentes de los bloques de enfrente del parque y del Portacoeli tendrán que ir a la sede del distrito para lograr el permiso para aparcar en una zona donde hasta ahora estacionaba cualquiera. El que iba con los niños al parque, al cercano centro de salud de Sanitas, a los bares de la zona... Ayer nadie se atrevía a dejar el coche allí.

"Si hasta ahora era complicado aparcar, ya es imposible", comentaba Rufino Martínez, trabajador del horno La Talega. Su compañera Ara ponía el acento en la dificultad para llegar al trabajo: "Antes entraba por la Buhaira, pero ahora tengo que llegar hasta el Corte Inglés, que siempre está atascado". Eso sí, Ara admite que, "como último recurso", optará por la bicicleta "si deja de llover y de hacer frío".

José Luis López también apuntaba desde su bar que el éxito del nuevo plan de tráfico se verá en unas semanas: "La mayoría de los vecinos se quejan. Esto es un feudo del PP, pero cuando el sentido único llegue a Pirineos y Virgen de Valvanera se verá si la nueva ordenación mejora o no el tráfico".

Enrique González Laguillo, vecino del número 47 de Eduardo Dato, lo tenía claro: "El Ayuntamiento no nos ha dado ni un mapa de cómo queda la circulación por la zona, vamos a tener que llegar a casa en paracaídas". Según ironizó, para entrar en su garaje o pasa "por encima de los jardines" o da "una vuelta por la Macarena". "En Santo Domingo de la Calzada no permiten el giro hacia Pirineos, y Valvanera está cerrada. Es un caos", criticó.

Su vecino Luis, del número 45, también exigía al Consistorio más información. "Tendremos que salir de casa por la mañana tres cuartos de hora antes", lamentaba. Otro vecino, esta vez del número 43, ponía el acento en otra cuestión: "Ha habido un cambio radical en cuanto al ruido. El nuevo alfalto lo absorbe y desde la octava planta apenas se escucha ya el tráfico", decía el eurodiputado Luis Yáñez.

El socialista, una muestra de que en el barrio hay vecinos "de todos los colores", aseguraba que su familia se acostumbró "rápido" y con "facilidad" a las nuevas costumbres. "Antes entrábamos desde Santa Justa por la Buhaira; ahora lo hacemos por el Corte Inglés hacia Luis de Morales. No supone ninguna molestia y el volumen de tráfico que se registra ya en Eduardo Dato es menor", aplaudió.

Lo cierto es que los 9.922 coches que circulaban por esta avenida hacia la Gran Plaza tendrán que optar por otra vía y que habrá que ver si los 11.200 que se dirigen -de media- hacia el Centro se olvidan de las temidas retenciones. El tiempo dirá.

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