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Quejas del cartero

El cartero llega al bazar y avisa al propietario, Juan Luis, de las cuatro cartas que deja en el mostrador. Al tiempo, dice que todas las cartas son de bancos: "Para eso hemos quedado -remata-, ¡ya nadie escribe cartas de amor!". Ni marruecas como Cadalso ni...

el 16 sep 2009 / 00:46 h.

El cartero llega al bazar y avisa al propietario, Juan Luis, de las cuatro cartas que deja en el mostrador. Al tiempo, dice que todas las cartas son de bancos: "Para eso hemos quedado -remata-, ¡ya nadie escribe cartas de amor!". Ni marruecas como Cadalso ni románticas como Varela, porque se comunica por correo electrónico o mensajes de teléfono cargados de faltas de ortografía. El amor continúa con vida incluso para nuestros muertos sociales, que configuran un primer plano de la crudísima realidad. Lo evidencian los familiares de las víctimas del franquismo, que quieren recuperar los cadáveres de los asesinados; los padres de Marta del Castillo, que para la localización de la joven cuentan con un respaldo unánime que sólo rompen los asesinos, y los familiares de los accidentados en el Yak 42, que pretenden justicia por la desidentificación de sus fallecidos. Todos los amores persiguen la verdad, pero ésta parece inalcanzable para quienes tanto la necesitan.

De los tres casos, quizás esté más cerca en el del Yak 42, que podría llegar por la vía de una sentencia. Sin embargo, la razón intuye que será una apariencia porque permanecerá incógnita la responsabilidad de Federico Trillo como ministro de Defensa. Ahí está, tan campante, postulándose como ministro de Justicia como si no hubiéramos tenido bastante con el impresentable Bermejo. Trillo aporta ante San Pedro la atenuante opudeística, pero esa no cuenta en los sentimientos de los familiares de los militares fallecidos, ni la crisis económica debiera eliminar con ellos la carga de solidaridad ganada, aunque sea por el amor vivo que están demostrando. De lo contrario, será que la indiferencia sólo merece correspondencia de los bancos. La tenemos con tantas cosas que sobre ella dan los primeros pasos corrupciones como las del ejecutivo de una empresa pública de Sevilla que en la cafetería vecina del bazar narra un viaje ocioso a Latinoamérica, realizado con presupuestos de la ciudad. Puede que sólo escriban los bancos porque son los que tienen dinero para franquear cartas, aunque en Castilla-La Mancha seguro que tienen serias y razonables dudas.

Periodista

daditrevi@hotmail.com

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