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Jóvenes al día

¿Quién dijo que la moda está reñida con lo sostenible?

‘Slow fashion’ / La UPO celebra un taller sobre diseños ecológicos en el que se genera conciencia sobre el impacto medioambiental de la industria de la moda, además de las duras condiciones laborales en países en desarrollo.

el 15 nov 2014 / 08:00 h.

Imagen 2014  Taller de Moda S (5803824)La frenética producción y venta de ropa, las pésimas condiciones laborales en países en desarrollo y el uso de materiales y procesos contaminantes dañinos para la salud han llevado a la moda sostenible o slow fashion a ser una alternativa cada vez con más adeptos. Generar conciencia y conocimiento sobre la trazabilidad de toda la cadena para hacerla más sostenible, teniendo en cuenta el impacto en el medio ambiente y las condiciones de vida de los trabajadores, es el objetivo de esta forma der ver, entender y ser moda. Este es el contexto en el que el curso-taller Moda sostenible, organizado por el Vicerrectorado de Estudiantes, Cultura y Compromiso Social de la Universidad Pablo de Olavide, se ha desarrollado. Itsaso del Rey, una joven diseñadora de origen vasco y afincada en Sevilla desde hace un año, ha sido la encargada de impartir el taller entre alumnos de muy variado perfil. El curso comienza con una propuesta que la propia diseñadora manda a la universidad para dar a conocer la moda sostenible, todavía gran desconocida. Tras la implicación de la universidad en su inciativa, el taller se pone en marcha. Éste ha contado con 11 horas de docencia en las que se han podido tratar módulos como Análisis del ciclo de vida, Ecomateriales y certificaciones, Industria textil y derechos laborales, Economía y Ecología o un Taller práctico de customización de prendas. En esta ocasión ha habido 30 alumnos inscritos, quedando cubierto el cupo establecido. De la demanda subyace otro tema, la feminización de la profesión: sólo había un chico frente a 29 mujeres. «El tema de la moda está aún muy feminizado», lamenta la diseñadora. «Se pretende conocer el origen de cada producto y dar a conocer que hay una moda diferente a la convencional que contamina mucho menos, además de ser más sostenible en todos los sentidos», explica Itsaso. El taller está enfocado a informar y dar a conocer que existe una moda alternativa y que hay un problema real en la moda tradicional que muchas veces cuesta trabajo ver: «Ecológicamente la moda está teniendo un impacto en nuestro entorno a través de la contaminación de agua y tierra. También tiene un impacto social en países empobrecidos que están siendo explotados para que aquí tengamos ropa económica. De igual forma, en algunos casos la moda supone un riesgo para la salud, ya que muchas prendas contienen tóxicos y químicos que nos dañan la piel produciendo alergias». La moda sostenible consiste en tener un equilibrio entre lo ecológico, lo social y la salud: «Se puede ser sostenible en moda utilizando tejidos orgánicos o ecológicos que estén previamente verificados, exigiendo que los derechos de los trabajadores de la moda estén controlados y no se esté explotando a nadie, y también investigando que el material utilizado no sea perjudicial para la salud o no se hayan utilizado fertilizantes para la semilla o productos químicos para el tintado». Por otro lado, Itsaso reflexiona sobre su formación en diseño y resalta que a pesar de estudiar muchos puntos diferentes, no existen módulos específicos en los que formar en moda sostenible. «En otros países como Alemania, Francia, Inglaterra o EEUU hace tiempo que este tipo de moda se viene demandando. Ahora se intenta implantar en España muy lentamente, ya que hay gente que demanda este tipo de prendas, pero estamos muy lejos de otros países todavía», matiza la joven diseñadora. La crisis también ha afectado al mercado de la moda sostenible: «Este tipo de ropa es cara, no son productos baratos porque no se explota a nadie ni se produce en cadena y en ese caso el precio sube. También hay que entender que en el contexto de necesidad que ahora se vive, no todo el mundo puede permitirse acceder a ella a pesar de estar concienciados con el tema». Itsaso destaca que el secreto está en saber cambiar el chip. Es decir, puede que alguien esté acostumbrado a comprarse diez camisetas al año y el objetivo es no comprar cantidad sino calidad. «Los consumidores tienen que ser capaces de ver que es mejor comprarse tres de estas camisetas a diez de las otras», destaca la ponente. La joven comenta que hay muchas personas comprometidas dentro del proyecto de moda sostenible que se termina implicando en el tema: «La gente no viene aquí por curiosidad en regla general, son personas con una conciencia ecológica que quieren participar y formar parte de este proyecto». Sus planes de futuro pasan por crear su propia tienda online de moda sostenible, con su propia marca. La docencia es algo que siempre le ha llamado la atención y también ha formado parte de su experiencia profesional, aunque revela que no es algo estable: «Me gusta enseñar, y mucho más si es sobre este tema, pero es algo inestable y necesito algo mucho más sólido en este momento. Es por eso que confío en el proyecto de venta de moda sostenible online en el que actualmente me encuentro trabajando y que deseo que tenga éxito, ya que ese triunfo no sólo me puede beneficiar a mí, sino a la sostenibilidad del planeta a través de la moda», concluye convencida Itsaso.

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