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Quién mejor que Caparrós para no echar más azúcar

El entrenador de Utrera siempre rechazaba que le regalaran el oído a sus jugadores cuando llevaban una buena racha.

el 26 ene 2014 / 01:33 h.

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Venía este Sevilla con la moral muy subida tras su empate en el Vicente Calderón y después de ocho partidos sin conocer la derrota y recibiendo al Levante todo apuntaba a que los tres puntos se quedarían en Nervión para seguir siendo uno de los equipos más en forma de la Liga. Pero como en el fútbol las reglas nunca son matemáticas, el Levante ha podido pegar un zambombazo en el Sánchez-Pizjuán. Se ha llevado los tres puntos y ha dejado al Sevilla con cara de bobo. Igual tiene la culpa tanto azúcar (bien)regalada a los sevillistas, y de eso Joaquín Caparrós sabe más que nadie. Seguro que se acuerdan. El utrerano solía decir cuando entrenaba en Nervión y el viento soplaba a favor, que menos regalar los oídos a sus jugadores porque aquí todo el mundo tiene que seguir empujando como si fuera el último partido de la vida, ya que las palmaditas en la espalda sólo invitan a la relajación. Y ha tenido que ser precisamente el de Utrera el encargado de volver a recordar aquella historia del azúcar. Pues habrá que tomar nota. No obstante, el Sevilla nunca debió perder este partido porque fue el claro dominador del encuentro –tuvo una posesión del 81%–, jamás se relajó e intentó por todos los medios superar a un correoso Levante que jugó habitualmente con los once por detrás del balón esperando cazar alguna oportunidad. Lo que no se podían imaginar los granotas fueron dos cosas:que cazarían tres piezas denominadas goles con apenas dos balas en el bolsillo y que su portero Navas haría uno de los mejores partidos de su vida, si no el mejor, para desesperación del sevillismo. Después de este varapalo el Sevilla ya sabe que no puede seguir tomando golosinas. Aunque estoy seguro que no se lo tenían del todo creído, un dulce de vez en cuando no le hace  mal a nadie, aunque siempre pueda invitar a la relajación y al sesteo, que no fue el caso. Empero, para el partido del domingo ante el Málaga habrá que cambiar el azúcar por un condimento más picante. Porque en el estadio de la Rosaleda, tristemente y por una rivalidad mal entendida entre hermanos y vecinos andaluces, el partido tendrá a buen seguro más condimento de la cuenta.

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