Cultura

¿Quién podría prescindir de esto?

Crónica del concierto que el Cuarteto Faure ha ofrecido en el Ciclo de Música de Cámara de Cajasol. 

el 13 abr 2010 / 22:02 h.

Una de las mejores formaciones de música de cámara a nivel internacional, el Cuarteto Fauré, un programa extenso e intenso, complejo, al alcance de pocos. ¿Qué melómano podría prescindir del Ciclo de Música de Cámara de Cajasol? Al comprobar la media entrada parece, incomprensiblemente, que más de los deseados. Inexplicable.

La agrupación alemana inició su programa con el estreno en España de Echo und Narziss, composición escrita en 2005 por V. D. Kirchner, un compositor tan prolífico como desconocido fuera del ámbito germánico y, aun dentro de él, no deja de representar una corriente reductual dentro de la modernidad, la de los autores adscritos a una tonalidad que hoy ya no se explica. Con todo, por la brevedad de su “poema”, la pieza resulta indolora, fluctúa entre la música de cine y el blanco y negro de la música posvanguardista.

El Mendelssohn del Cuarteto Op.2 es menor y encantador, un precoz arrebato de escritura después de Mozart y antes de Beethoven, una joyita del clasicismo entregada con nervio y adecuación, rubateada algo más de la cuenta, pero con un piano saltarín, virtuoso, livianamente genial.

El Op.26 de Brahms son palabras mayores. Una hora de intensidad romántica leída con afilada cuerda y tormentoso piano. Todo en su sitio y con una musicalidad que penetró en cada intersticio de la partitura. Versión interiorizada y, a la par, directa a la emoción. Grande el Fauré.

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