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¿Quién tiene más derecho a entrar?

El baremo de matriculación atiende a criterios sociales que a veces chocan entre sí

el 18 sep 2009 / 06:26 h.

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El baremo de escolarización dice quién tiene más derecho que otros para entrar en un colegio cuando en ese colegio no hay plazas para todos. Esa premisa, aunque sólo se aplique en el 10% de los 1,6 millones de alumnos matriculados en Andalucía, obligadamente genera enfrentamientos. Primero, porque se basan en unos criterios elegidos por un Gobierno que no siempre coincide con lo que piensan los padres. Y segundo, porque a veces, cuando se puntúa a dos alumnos y el empate es absoluto, la plaza escolar se sortea y se la queda el niño que tenga más suerte. Por fuerza, las familias afectadas disienten enérgicamente de un sistema que deja al azar la escuela en la que van a estudiar sus hijos.
Como los desajustes entre la oferta y la demanda de plazas en un colegio concreto no pueden resolverse en beneficio de todos, cabe preguntarse cómo elige la Consejería de Educación los criterios del baremo escolar y por qué unos tienen más importancia que otros. La dificultad reside en que las reglas de escolarización tienen que parecerse lo más posible a las normas sociológicas que imperan en un territorio, y la sociedad es cambiante. Por eso, en cinco años, de 2006 a 2010, Andalucía ha cambiado, añadido, quitado y reordenado los criterios del baremo escolar. La estructura sociológica andaluza ha mutado tanto que, desde 2007, cuando se aprueba el actual reglamento de admisión de alumnos, las familias monoparentales tienen los mismos privilegios de escolarización que las familias numerosas (dos puntos).
Antes de equiparar dos modelos de familia diametralmente opuestos, la consejería intentó eliminar el criterio de familia numerosa, porque entendía que al dar más peso al número de hermanos matriculados en el colegio, también se estaba primando a los padres con más de dos hijos. Pero la protesta de los afectados fue monumental, así que se dio marcha atrás. La alternativa fue equiparar madres solteras con familia numerosa, algo que aún hoy se sigue criticando duramente desde los sectores más conservadores. En 2007 había 277.000 hogares monoparentales en Andalucía, el 80% formado por mujeres.
El último cambio en la normativa que ha anunciado la consejería también habla de la conciliación entre la vida familiar y la laboral. Pero la casuística que reside en el sustrato social andaluz es tan distinta, hay tantos tipos de familia, tantas circunstancias, tan diferentes y tan difíciles de encajar en un esquema objetivo, que quizá no baste con poner un criterio por encima de otro. Durante los últimos 20 años, y seguirá siendo así pese a los últimos cambios en la normativa, la escolarización sólo ha mantenido por encima del resto el criterio que parecía estar más en consonancia con el sentido común: el que viva más cerca del colegio, tiene más derecho a entrar en él. Otra vez la casuística ha puesto en entredicho esta idea. Más aún, cuando se han rediseñado los mapas escolares en todas las ciudades, haciendo las zonas de influencia tan extensas que la cercanía del domicilio al colegio ha dejado de ser prioritaria para lograr plaza.

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