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Quince años de paz social en la picota

Diálogo. Ya lo avisó meses atrás Santiago Herrero cuando aseguró, al inicio de la negociación del séptimo pacto de concertación social, que el "no acuerdo" era posible. Ahora es más que probable. La Junta teme seriamente porque el diálogo social que ha dado sus frutos en Andalucía desde 1993...

el 16 sep 2009 / 05:54 h.

Diálogo. Ya lo avisó meses atrás Santiago Herrero cuando aseguró, al inicio de la negociación del séptimo pacto de concertación social, que el "no acuerdo" era posible. Ahora es más que probable. La Junta teme seriamente porque el diálogo social que ha dado sus frutos en Andalucía desde 1993 reviente. Tienen claro que los sindicatos no van a levantar la mano y que los empresarios, imbuido Herrero por el espíritu de Madrid, piden recortes imposibles. El problema es que para definir el Presupuesto de 2010 urge el acuerdo. En la Junta lo ven claro y se indignan. En los años de expansión nadie tenía problemas para firmar y poner la mano. Ahora que hace falta, nada. Sería un revés en plena crisis.

Sin cifras. Salgado advirtió de que el Gobierno no iba a poner sobre la mesa de la financiación cifras de las comunidades. Eso correspondía a cada presidente. El problema es que la suma no sale porque cada región ha inflado sus números. Y aún no se sabe exactamente cuánto se ha llevado Cataluña. Esa indefinición alimenta el dichoso agravio.

Tópico. No tardó ni un día. Fue presentarse el modelo de financiación y salió Esperanza Aguirre con el tópico de que no puede ser que andaluces y extremeños estén chupando del bote de la capital. Sus tesis son más nacionalistas que las de ERC. Quiere recortar la solidaridad pero con tijeras de sastre. Y no se acuerda de cuántas empresas cotizan en Madrid y operan en toda España. ¿Y con eso no se indigna el PP andaluz? Pues no, como el que oye llover.

Sin discurso. Los suyos le han dinamitado el discurso. Cuando los barones del PP salieron a decir que Andalucía es de las mimadas de Zapatero, Arenas perdió el argumentario contra la financiación que dice que es una "traición" a la medida de Cataluña. Él ordenó la abstención a las comunidades para que quien quiera pueda coger el cheque. Sí, el mismo Javier Arenas que pidió a Griñán que votara en contra.

imorillo@correoandalucia.es

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