Cultura

Rafael Escuredo: "Cuando me falte el aliento, me iré con él a por ese potaje"

El ex presidente de la Junta de Andalucía revivió mil vivencias junto a su gran amigo Antonio Mairena

el 30 oct 2009 / 21:19 h.

Escuredo rescató conversaciones, impresiones y compuso un emotivo discurso.

El ex presidente de la Junta de Andalucía Rafael Escuredo elogió ayer la vida y obra del cantaor Antonio Mairena, del que ha dicho que tenía una fuerza interior que sólo ha encontrado en los más grandes. Escuredo, que clausuró el congreso por el centenario de Antonio Mairena, relató numerosas anécdotas vividas con el cantaor para honrar su memoria y ensalzar su figura como maestro del flamenco.

Antes de Escuredo le precedieron en el atril Francisco Perujo, director de la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco, que quiso agradecer a todos los implicados en el evento y el rector de la UNIA, Juan Manuel Suárez Japón, que también se sumó a los agradecimientos antes de glosar la figura de Escuredo, de quien resaltó que su llegada a la presidencia andaluza supuso un impulso a las manifestaciones culturales.

Ya en el turno de Escuredo, empezó recordando que "cuando lo conocí fue en casa de Rafael Álvarez Colunga, con Francisco Vallecillo. Lo vi como un aristócrata romano, caballero, con chaqueta y corbata, hecho un pincel. Con dignidad", relató Escuredo, quien añadió que era un hombre tímido, de difícil carcajada y que "no hablaba mucho, aunque, cuando lo hacía, sentenciaba".

Así, evocó con nostalgia una conversación en la que Escuredo preguntó a Mairena que cuándo iban a "apearse" de la formalidad que mantenían, al tratarse uno al otro de presidente y maestro. "Cuando lo ordene la autoridad", contestó Mairena. "Pues te lo digo ya", replicó Escuredo, quien se quedó atónito cuando Antonio Mairena sentenció: "Lo que usted diga, presidente".

El ex presidente de la Junta evocó que uno de los motivos que les unió fue que mientras él estaba inmerso en su lucha para recuperar las señas de identidad de Andalucía y la dignidad de su pueblo, el cantaor estaba involucrado en restablecer la autoestima de los gitanos.

Así, Escuredo tiró nuevamente de memoria y trajo a colación otra conversación de las que sientan cátedra con el maestro. "Antonio, ¿cuál es el origen del cante?". Antonio Mairena le contestó: "Los gitanos salieron de Egipto, atravesaron toda Europa y se pararon aquí, entre Cádiz, Sevilla y Huelva".

Defensor de la pureza del cante, el ex presidente andaluz elogió el empeño que tenía Mairena en transmitir estos valores a las generaciones venideras, "porque si no, la pureza degenerará", le advirtió al respecto.

"Pero nunca habló mal de nadie. No encontré en él nunca rencor", matizó acto seguido Escuredo, quien explicó que cuando le pidió su opinión sobre el disco de Camarón La leyenda del tiempo, se limitó a decir: "Hay gente pa to".

Mairena sostenía que el cante gitano andaluz estaba cerrado y representaba la esencia del cante flamenco. "No le gustaban los cambios, las cosas nuevas, aunque las respetaba", apreció Escuredo, quien rememoró cuando Mairena le ponía como ejemplo la cocción de un potaje. "El potaje tiene su punto, si lo dejas una hora más al fuego, es otra cosa". "Pues bien, yo digo que cuando me falte a mí el aliento, me iré a comer ese potaje gitano con el maestro", concluyó un emocionado Escuredo, que como no podía ser menos, arrancó una gran ovación entre los asistentes a este congreso que durante dos días ha devuelto a la actualidad la obra del cantaor con conferencias, una exposición y la edición de un libro-disco inédito.

Antes de concluir, el ex presidente de la Junta soltó una última anécdota, la de cuando le llamó semanas antes de que Mairena falleciera para comunicarle la concesión del título de Hijo Predilecto de Andalucía en 1983. Ya estaba muy "malito", pero le pedí que se recuperara para comer juntos un buen potaje.

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