Economía

Rajoy admite que los presupuestos son "desagradables", pero dice que "la alternativa era infinitamente peor"

Afirma que "no esperamos ayuda de los que nos han traído aquí" y  defiende que el PP ha sido "justo" en las reducciones.

el 04 abr 2012 / 12:16 h.

El presidente del Gobierno y del PP, Mariano Rajoy, ha admitido  que los Presupuestos Generales del Estado (PGE) son "duros,  desagradables, incómodos, que no gustan a nadie", pero, como ha  precisado, "hemos tenido que hacerlo porque la alternativa era  infinitamente peor". Ante esto, ha dicho, además, que las reducciones  podían haber sido menores, "si el PSOE --cuando gobernaba-- hubiera  cumplido su compromiso" en relación con el déficit público; de hecho,  ha afirmado que ahora "no esperamos ninguna ayuda de ellos".

Aunque "las medidas que se toman no producen efecto ni dentro ni  fuera de España en el corto plazo", ha asegurado que "las van a  producir en el medio y en el largo plazo". En este punto, ha señalado  que las políticas aplicadas en los últimos años "nos han traído hasta  aquí", por lo que se ha mostrado "muy sorprendido" de que "aquellos  que con sus políticas nos han traído hasta aquí no hayan comprendido  todavía la situación en la que estamos y pretendan que sigamos  haciendo lo mismo que ellos hicieron para colocarnos en una situación  imposible". "Los que nos han traído a esta situación son curiosamente  los que más protestan por los recortes", ha criticado.

"Si el anterior Gobierno del PSOE hubiera cumplido sus compromisos  con la Unión Europea en cuanto al déficit público, este año los  recortes hubieran sido de 18.000 millones de euros menos y en 2013,  de 10.000 millones menos", ha manifestado, agregando que aunque las  medidas adoptadas "no gustan y vamos a recibir muchas críticas,  cuando uno actúa con convicción, con seguridad, sabiendo lo que hace  y con la conciencia tranquila, tiene la fuerza suficiente para sacar  a este país adelante".

Rajoy, que ha presidido en Antequera (Málaga) el Comité Ejecutivo  del PP-A, el primero tras las elecciones del pasado 25 de marzo, que  ha contado con la presencia del vicesecretario general de Política  Autonómica y presidente de los 'populares' en Andalucía, Javier  Arenas, y de los ministros de Justicia y de Empleo, Alberto  Ruiz-Gallardón y Fátima Báñez, respectivamente, ha indicado que "no  vamos a tener su ayuda, pero no nos preocupa, porque nos tenemos que  dirigir a los españoles, explicándoles siempre la verdad".

Tal y como ha defendido, "el Gobierno sabe lo que tiene que hacer,  se han acabado las improvisaciones y actúa de acuerdo a un plan  establecido; España tiene un rumbo en estos momentos". Precisamente,  ha comentado que este año España, para cubrir su déficit público, va  a tener que pedir 60.000 millones de euros, y "eso nos lo tienen que  financiar, pero nos lo financian mejor si ven que somos capaces de ir  reduciendo el gasto público y de hacer reformas en la economía que  nos permitan crecer".  

CCAA Y AYUNTAMIENTOS

Para ello, el presidente del Ejecutivo ha dejado claro que las  comunidades autónomas y los ayuntamientos "tienen que cumplir,  gobierne quien gobierne, y hacer exactamente lo mismo que ha hecho la  Administración del Estado", para conseguir la estabilidad  presupuestaria.  

Ha asegurado que al hacer las reducciones el Gobierno ha sido  "justo y equitativo: no hemos tocado las pensiones; hemos congelado  el sueldo de los funcionarios, pero no lo hemos bajado; no hemos  subido el IVA, y no hemos tocado las partidas de desempleo, sino que  hemos intentado preservar el consumo", cuestiones todas ellas que,  como ha reconocido, han sido "difíciles".

Más aún, ha apuntado que "hemos sido los únicos en la historia de  España que hemos bajado el sueldo a los directivos de las entidades  financieras con ayudas públicas, no algunos de izquierdas que  presumen de otras cosas", o los que "hemos pedido a las empresas  eléctricas españolas más de 1.000 millones de euros".  

Durante su intervención, también ha apostado por completar la  reestructuración del sistema financiero para que vuelva el crédito,  por la reforma de los servicios públicos y por trabajar en unidad de  mercado, de modo que "no haya 17 normas distintas, lo que resta  competitividad a la economía española y eficacia a las empresas".

Ha insistido en que "España se enfrenta a una situación económica  de extrema dificultad y quien no lo quiera entender así se está  engañando y lo que es peor, está engañando a los españoles". No  obstante, ha abogado por "una posición de equilibrio" y se ha  mostrado seguro de que "si hacemos las cosas bien, vamos a superar  esta situación".  

"GRAN RETO DEL PP"

Por ello, Rajoy ha declarado que el "gran reto" del PP es "dar la  vuelta a esa situación, que haya crecimiento y empleo y que las  administraciones ingresen más y puedan mejorar los servicios públicos  y el bienestar de la gente". Para afrontar esto, es necesario saber  las causas, que ha resumido en tres problemas: "el déficit público,  un sistema financiero que no da crédito y la competitividad de la  economía española".

La reducción del déficit es "una prioridad", de la que este  Gobierno "no se va a apear" porque "sería una irresponsabilidad", y  para conseguir este fin tienen que sumarse también, como ha  subrayado, las comunidades autónomas y los ayuntamientos "porque nos  jugamos el futuro de nuestro país y quien no lo entienda así, está  creando un problema al resto de los españoles".  

Como ha subrayado el líder de los 'populares', su Gobierno ha  hecho "en tres meses más reformas en la economía española que en los  últimos ocho años", alertando, no obstante, de que éstas "deberían  estar hechas hace unos años y, si se hubieran hecho, no tendríamos  estos problemas o serían menores".

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