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Rajoy obtiene el poder absoluto

El PP bate el récord de la mayoría de Aznar con 186 diputados; el PSOE cosecha su peor resultado con 110 diputados.

el 20 nov 2011 / 20:04 h.

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Mariano Rajoy ya tiene el poder absoluto que reclamaba para luchar contra la crisis , para dar solución a los cinco millones de parados y para mandar un mensaje nítido a los mercados con el que frenar la escalada de la prima de riesgo. El elegido por José María Aznar para liderar el PP consiguió ayer batir la mayoría absoluta histórica en 2000 de su mentor (aunque no sumó los once millones de votos con los ganó Zapatero tanto en 2004 como en 2008). Los 186 diputados con los que el PP se impone al PSOE (110) dibujan el país monocolor que vaticinaron todas las encuestas . La participación fue del 71,69%, dos puntos menos que en 2008. El voto en blanco se situó en un 1,37%, pocas démicas más que en los últimos comicios generales.

Los socialistas de Alfredo Pérez Rubalcaba (que han perdido más de cuatro millones de votos con respecto a 2008) no han conseguido frenar el vendaval azul ni en Cataluña ni en Andalucía, donde sólo Sevilla resiste , como la aldea de Asterix y Obelix, el empuje de la derecha. Los andaluces han dado la espalda al PSOE en estas elecciones generales. La mayoría absoluta del PP contrasta con el castigo sin paliativos que sufre el PSOE. Los 110 diputados obtenidos son los peores resultados en 30 años de democracia. La apelación al voto del miedo que ha hecho Rubalcaba durante toda la campaña no ha surtido pues efecto.

Para los socialistas ahora se abren dos escenarios. El primero tiene que ver con su papel de oposición. Los exiguos resultados obtenidos dejan a los socialistas muy debilitados para ejercer su labor fiscalizadora en el Congreso de los Diputados. Pero Alfredo Pérez Rubalcaba no se da por vencido. Tras cerrarse el escrutinio, avisó de que el PSOE "estará a la altura", ejerciendo una labor de oposición que evite la "pérdida de derechos que cohesionan al país". El segundo de los escenarios tiene que ver con la cocina del partido. ¿Cómo va a gestionar la formación la crisis interna abierta incluso antes de que hablaran las urnas? La ministra de Defensa, Carme Chacón , ya está dispuesta en la parrilla de salida, aunque los resultados del PSC en Cataluña no le dan precisamente oxígeno (cede el primer puesto como fuerza política a CIU). Rubalcaba ya ha pedido a Zapatero la convocatoria de un congreso ordinario para elegir al nuevo secretario general.

Mariano Rajoy tiene pues a partir de hoy las manos libres para empezar a desplegar su programa electoral. Él prometió en campaña que con diálogo. Y ayer, en su primera comparecencia ya como ganador, afianzó este compromiso: "Gobernaré al servicio de España, para que nadie se sienta excluido (...) Haremos todo lo que humanamente se pueda hacer" con el fin de recuperar el "orgullo de ser españoles". Rajoy también aseguró en campaña que no se quejará de la herencia recibida y que apoyará al ya presidente en funciones, José Luis Rodríguez Zapatero, en caso de que el Gobierno tenga que tomar medidas de urgencia de aquí a su toma de posesión, que nunca será antes de final de año, debido a la crítica situación económica que vive el país , al borde de una intervención por parte de Europa. Pero sí pidió un traspaso de poder rápido y "modélico".

El próximo presidente no tiene con esta mayoría absoluta ni un cheque en blanco de los ciudadanos ni los habituales cien días de gracia. El país se levantará con la mirada puesta en los mercados, esperando ver cómo encajan el cambio de Gobierno. Y los ciudadanos exigirán también desde hoy mismo al Ejecutivo soluciones rápidas con las que frenar la sangría del paro. Desde hoy, la gestión de la crisis empezará a quemar al PP, como ya ha achicharrado al PSOE.

Reforma laboral, reforma del sistema financiero, negociación colectiva y, sobre todo, control de la deuda. Son sólo algunos de los frentes que tiene abiertos Rajoy, que ha reiterado durante toda la campaña que su intención es cumplir con el objetivo del déficil, de un 6% para este año. Pero con el país asomándose al abismo de una nueva recesión, este objetivo se antoja complicado. Y la solución no es otra que recortar: "Salvo las pensiones, todo lo demás es recortable", reconoció en la recta final de la campaña.
Y si el mensaje a los españoles fue el de devolverles su "orgullo" en los próximos cuatro años, a Europa le ofreció "lealtad" pero siendo "exigentes". "Seremos los más cumplidores (...) Queremos que la voz española vuelva a ser respetada en Europa. Dejaremos de ser un problema para ser la solución".

La jornada de ayer sí deparó sorpresas, ya que la victoria del PP era más que previsible. Como la irrupción de Amaiur en el Congreso, donde con siete diputados contará con grupo propio. El PNV es el que se resiente de este espectacular resultado. Se queda con cinco diputados frente a los seis de la pasada Legislatura. Quien tuvo mucho que celebrar fue la coalición de Cayo Lara. IU vuelve a situarse por encima de los diez diputados, quintuplicando el registro de las últimas elecciones generales. La federación de izquierdas recoge parte de los votos de los desencantados con el PSOE y su gestión de la crisis y del movimiento de los indignados.

Mención aparte merecen los resultados de Convergencia i Unió. El partido de Durán y Lleida logra 16 diputados, seis más que en 2008. La política de recortes y las protestas en campaña electoral contra estos tijeretazos no han hecho ninguna mella en CIU.

El partido de Rosa Díez se quedó con la miel en los labios. Consiguió un resultado histórico para la joven formación pero estos no le valieron para hacerse con grupo propio en el Congreso. UPyD se quedó a décimas. Con el 99,48% de los votos escrutados, UPyD y sus cinco diputados no sumaron el 5% de los votos necesarios para entrar en el Congreso como fuerza propia. Equo, la fuerza ecologista que aspiraba a un escaño por Madrid, se quedó finalmente sin él. Con 215.534 votos se convierte en la fuerza extraparlamentaria con más fuerza. A falta del escrutinio completo, con más del 99% de papeletas vistas, los recuentos solo apuntaban la posibilidad de un diputado con su coalición en Valencia, Compromís-Equo.

En cuanto al Senado éste sigue siendo un feudo popular. El PP se impuso nuevamente y, de los 208 escaños en juego, se hizo con 136, frente a los 101 de las elecciones de 2008. El Partido Socialista, también se hundió en el Senado al sumar 48 senadores frente a los 88 de hace tres años. Amaiur, la formación independentista vasca, también consigue tres senadores.

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