Local

Rajoy se volcará con Andalucía para que Arenas gobierne

El PP avisa de que su Gobierno será "valiente" y pedirá "sacrificios" a los españoles para reflotar el empleo y devolver la confianza en el país.

el 17 nov 2011 / 22:45 h.

TAGS:

El presidente del PP, Mariano Rajoy, ayer en Sevilla.

Si la campaña del 20-N ha tenido un intenso sabor andaluz, el cierre no iba a ser menos. El PP -al igual que el PSOE- ha echado el resto en esta comunidad porque es clave para determinar el color político de La Moncloa y, lo que es más importante, porque en cuatro meses se celebrarán las elecciones autonómicas, las primeras en las que el PP tiene serias opciones de ganar por mayoría.

Los populares dan por ganados los comicios del domingo -por primera vez las encuestas confirman el vuelco histórico en Andalucía- y ya están centrados en el asalto al mayor feudo socialista, en las autonómicas de primavera. Para lograr la alternancia, el líder del partido, Mariano Rajoy, se comprometió ayer con el dirigente del PP-A, Javier Arenas, en un mitin en Sevilla a que, si llega a La Moncloa, se volcará con esta tierra para catapultarlo a San Telmo.

"Yo haré lo que pueda, pero si puedo haré más de lo que pueda para que seas el protagonista de un cambio urgente", prometió a Arenas ante un auditorio, el Pabellón de San Pablo, abarrotado de simpatizantes -unos 7.000, según la organización-. El PP andaluz confía en que el futuro Gobierno de Rajoy tenga, a diferencia del Ejecutivo de Aznar, gestos importantes hacia Andalucía hasta la celebración de las autonómicas para facilitar la victoria de Arenas.

La relación de ambos líderes es muy estrecha, no en vano el dirigente andaluz fue el principal valedor de Rajoy cuando el liderazgo de éste estaba muy en entredicho. "Tú y yo hemos vivido muchas cosas juntos, muchos momentos buenos y algunos muy complejos", recordó el candidato.

El PSOE espera justo lo contrario, que los recortes que con toda probabilidad acometerá Rajoy al llegar al poder asusten al electorado andaluz.

De recortes se insinuó mucho pero se concretó poco. Justo el día en que El País publicaba una entrevista a Rajoy en la que éste sentenciaba que meterá la tijera a todo menos a las pensiones y revisará la dependencia, los dirigentes populares avisaron de que a los españoles les esperan momentos duros. "Esto va a ser muy difícil, complejo, y se necesitará mucho esfuerzo, determinación, coraje y patriotismo", aseguró Rajoy. Habló de ser "austeros", de gestionar mejor, de configurar un gobierno en el que no caben "escaparates de figurantes ni chistosos", pero evitó concretar medidas impopulares.

"Necesitamos un gobierno valiente porque hay que tomar decisiones difíciles en el medio y largo plazo. Va a haber que tener mucho temple", insistió. Arenas admitió que el Ejecutivo popular pedirá "sacrificios", sobre los que pasó de puntillas, pero garantizó que Rajoy no tocará las pensiones de los mayores. Fue el coordinador económico y cabeza de lista por Sevilla al Congreso, Cristóbal Montoro, quien ahondó más en economía. Defendió, ante la avalancha de críticas de los partidos por que se hayan desvelado algunos de los recortes, que el PP "tiene una propuesta de reformas y no de recortes a los más débiles".

Al cierre de una jornada en la que España rozó la zona de rescate, los líderes del PP proclamaron que este partido es el único capaz de devolver la confianza al país, de crear empleo y de superar la crisis. ¿Cómo lo hará? Con las recetas de los noventa. "Aquí está en juego el futuro de España, el de Europa y el del euro", avisó Montoro.

El mensaje central fue que el "cambio" político, que comenzó con las municipales de mayo -hubo incontables elogios al alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido-, va a ser inminente en España y Andalucía. Pero los dirigentes populares se cuidaron mucho de no dar por ganadas las elecciones, un optimismo que, a su juicio, contribuye a movilizar a la izquierda. "Aquí no está nada ganado", dijo Zoido, aunque un auditorio entusiasmado coreara tanto a Arenas como a Rajoy "¡presidente, presidente!".

En lo que coincidieron todos los que tomaron ayer la palabra fue en descalificar la campaña del PSOE. "Los socialistas están desesperados. Lo único que hacen es mentir e insultar porque no tienen nada que ofrecer a los votantes", señaló el presidente del PP de Sevilla, José Luis Sanz.

Los populares criticaron que el PSOE haya sacado "del baúl de los recuerdos" a sus históricos, Felipe González y Alfonso Guerra, nombres que cada vez que se pronunciaron enfurecían al público. Se mencionó más a Guerra y González que a Rubalcaba, Zapatero y Griñán. El presidente de la Junta ni siquiera fue nombrado.

Los dirigentes populares se deshicieron en halagos hacia su presidente, al que prometieron que Sevilla, tradicional granero de votos socialistas, le consolidará en el poder. Rajoy devolvió el piropo a la capital. "He venido muchas veces -27 a Sevilla, aclaró Arenas- y vendré muchas más porque, entre otras cosas, soy persona de buen gusto", afirmó el candidato. "Eres quien necesita España, Andalucía y Sevilla. Eres paciente, generas ilusión y esperanza", le dedicó Zoido. Arenas valoró el "temple, la firmeza, la capacidad de diálogo y la generosidad" del presidente del partido, de quien destacó que ha ejercido un liderazgo "fuerte" que ha "unido al PP" y lo ha situado "en el mejor momento de su historia".

Un partido que, dicen sus líderes, está "preparado" para gobernar. A dos días de la cita electoral, Rajoy pidió el voto a "todos los españoles" porque el cambio es una "urgencia nacional". La sangría del paro -cinco millones en España y más de un millón en Andalucía- deben ser razones "suficientes" para apoyar al PP, manifestó Arenas.

El dirigente andaluz tuvo unas emotivas palabras de recuerdo para Alberto Jiménez Becerril y su mujer Ascen, asesinados por ETA en Sevilla, y también agradeció a la exalcaldesa Soledad Becerril, su "entrega" por el partido y la ciudad. El discurso de Arenas estuvo cargado de euforia, más que el del resto de dirigentes. El público le acompañó con consignas, gritos y él respondió "¡Olé!. Esa misma "marea del cambio" es la que está convencido que le llevará por primera vez a San Telmo.

  • 1