Local

Rajoy sólo juega a ser presidente

Con las encuestas de su lado, el líder del PP únicamente tiene un mensaje: elecciones ya.

el 09 ene 2011 / 20:24 h.

TAGS:

Mariano Rajoy, presidente del PP.

Convencido de que en casa ganará todos los puntos, Mariano Rajoy es hoy como esos equipos de fútbol que tienen claro que para ganar un título sólo importan los partidos de fuera. Apagadas las disidencias internas -aunque Asturias se ha convertido en un china en el zapato-, tan sólo queda ahora comprobar si el camino trazado a La Moncloa es el adecuado.

Cuando comenzaba 2010, el Partido Popular era un partido con tendencia a la esquizofrenia, pues el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se estaba quedando sin aire en la lucha contra la crisis, y sin embargo, la alegría no asomaba por Génova. Que si el caso Gürtel, que si Esperanza Aguirre, que si Caja Madrid... Pues bien, 2010 terminó con un estado de ánimo muy distinto: dicen todos que Rajoy está más cerca que nunca de La Moncloa y que nadie le tose en el partido.

Todas las encuestas confieren a los populares una ventaja que coquetea con la mayoría absoluta -la última, publicada ayer por el diario El País, otorga al PP una ventaja de 14,5 puntos respecto al PSOE a pesar del efecto Rubalcaba-, y con eso, y con el veredicto de que Zapatero está desfondado, Rajoy sólo tiene un mensaje: elecciones ya.En febrero pasado el líder del PP disparó esa consigna; ocurrió en el Congreso, donde pidió a los diputados del PSOE que cuestionaran el liderazgo de Zapatero. Casi cinco meses después, en el debate sobre el estado de la nación, Rajoy no se anduvo con ambigüedades y le dijo a Zapatero que lo mejor que podía hacer era irse. Desde entonces, el presidente de los populares no ha perdido la oportunidad, siempre que se cruzaba con el jefe del Gobierno en las Cortes, de transmitirle semejante consejo.

Un consejo que de nuevo hoy sobrevolará sobre la reunión del Comité Ejecutivo del PP y que dará el pistoletazo de salida al nuevo curso político marcado por las elecciones autonómicas y municipales. Un comité en el que también se colará la crisis asturiana, hoy por hoy la única piedra en el camino hacia La Moncloa. Y es que la salida del ex ministro Francisco Álvarez-Cascos del PP, tras no ver satisfecha su aspiración de ser nombrado candidato a la presidencia del Principado de Asturias, será el telón de fondo del primer Comité Ejecutivo del año.

Aunque la dirección del partido ha optado hasta ahora por un perfil bajo a la hora de comentar los pasos que ha dado Cascos durante los últimos días, algunos miembros del Comité Ejecutivo consideran necesario que Rajoy ofrezca una explicación este lunes. La estrategia de perfil bajo fijada en el caso de la crisis asturiana es similar a la mantenida durante todo 2010 en los asuntos más trascendentes que han afectado a España.

Y es que fuera de la economía, Rajoy se ha limitado a opinar sin pisar muchos charcos, y así, ha delegado en otros las labores de fontanería. Así, María Dolores de Cospedal pugnó por un pacto educativo, Esteban González Pons por restringir el uso del sistema de interceptación de comunicaciones Sitel, Soraya Sáenz de Santamaría por adoptar en el Parlamento las medidas económicas del PP, Ana Mato por reducir el gasto electoral, Federico Trillo por ahogar a Batasuna, Jorge Moragas por el balance de la Presidencia europea del primer semestre del año...

El Partido Popular también dio la batalla por el llamado caso Faisán, por la cadena perpetua revisable, por la reforma de la ley de extranjería, por el cambio de la ley del menor y por evitar la aprobación de la ley del aborto, entre otros frentes.

Por aquí pasó Rajoy sin armar jaleo, pero en la economía no, como el 5 de mayo, cuando se entrevistó con Zapatero en el Palacio de La Moncloa en lo que fue el único cara a cara entre ambos el pasado año.

El presidente lo llamó para reformar la ley de cajas y sí hubo acuerdo, pero lo demás fue un permanente disenso, ya que mientras el líder del PP planteó un modelo económico basado en la austeridad y en la formulación de un Estado más ligero, Zapatero defendió el suyo.

La corrupción. El caso es que el líder de los populares por fin ha podido dedicarse de lleno, o casi de lleno, a hacer oposición y a cultivar un perfil presidencialista, y hasta se ha reunido con Josep Antoni Duran i Lleida (CiU) e Íñigo Urkullu (PNV).

Rajoy ha salido apenas sin rasguños de los coletazos del caso Gürtel, que este año vivirá un nuevo episodio, o los más recientes del caso Brugal, ambos en la Comunidad Valenciana. Si bien ha bajado la resonancia del primer asunto, Rajoy vivió la dimisión de Luis Bárcenas en abril y cómo el Supremo solicitaba en mayo a la Justicia valenciana que siguiera investigando si el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, recibió tres trajes de regalo de la trama corrupta.

Rajoy y el PP apoyaron abiertamente a Camps, que se vislumbra por tanto como candidato el 22-M. No obstante, el líder popular estuvo nueve meses sin pisar suelo valenciano después de tanto escándalo judicial.

Ahora el PP espera ansioso y esperanzado los comicios de mayo tras el magnífico resultado cosechado en Cataluña.

PERFIL: POLÍTICO POR HERENCIA

La pasión por la política del líder del PP, Mariano Rajoy Brey, le viene de herencia. Su abuelo, Enrique Rajoy Leloup, fue uno de los redactores del Estatuto de Autonomía de Galicia en 1932, que fue apartado de la docencia universitaria por la dictadura hasta principios de los 50.

Mariano Rajoy, sin embargo, ha corrido mucha mejor suerte que su abuelo y desde el 20 de octubre de 1981, cuando fue elegido diputado por Alianza Popular (AP), actualmente PP, siempre ha ocupado cargos públicos de importancia –ministro de Administraciones Públicas, de Educación y Cultura, de la Presidencia y de Interior, entre otros– así como puestos de relevancia dentro de su partido hasta llegar a la secretaria general del PP en 2003.

A pesar de llevar en la oposición desde marzo de 2004 y haber sido cuestionado al frente de su formación en más de una ocasión, ahora sueña con llegar a la Presidencia del país. Una aspiración que cuenta con el respaldo de las encuestas que dan al PP como ganador de celebrarse ya elecciones.

  • 1