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Rajoy y Rubalcaba pactan renovar antes del verano el Tribunal Constitucional

El presidente y el líder de la oposición acuerdan también, en su primera cita en La Moncloa, cambios en el Consejo de RTVE, el Tribunal de Cuentas y el Defensor del Pueblo

el 15 feb 2012 / 20:38 h.

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Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy, ayer en la Moncloa. / EFE

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, y el líder de la oposición, Alfredo Pérez Rubalcaba, acordaron ayer darse de margen hasta junio para ponerse de acuerdo en los nombres para la renovación del Tribunal Constitucional, el Defensor del Pueblo, RTVE y el Tribunal de Cuentas.

En una rueda de prensa en el Palacio de la Moncloa después de una reunión de cuatro horas con el jefe del Ejecutivo, Rubalcaba aseguró que en la conversación –que definió como “franca” y “a fondo”– no hablaron “ni de nombres ni de perfiles”, pero se mostró convencido de que serán “capaces” de ponerse de acuerdo. “Renovación sin prisa pero sin pausa”, apostilló. Según Rubalcaba, hay que acordar “unos buenos nombres”. “Ambos coincidimos en que es importante hacerlo bien y que las personas que ocupen esos puestos sean solventes, de reconocido prestigio”, señaló.

Este avance en la renovación de los órganos clave del Estado contrasta con los años de bloqueo con el PP en la oposición durante la era Zapatero, y añade aparentemente un hecho a los anuncios de Rubalcaba de oopsición “responsable”.

El encuentro se propudjo despúes de uan intenrvención de Rajoy en el Congreso, donde anunció medidas para “aumentar la calidad de la democracia”.

En este sentido el presidente del Gobierno reiteró en el hemiciclo que la máxima de su Ejecutivo será “decir la verdad” y “no hacer demagogia”, al tiempo que puso  de relieve algunas de las medidas que adoptará sobre transparencia, austeridad y limitación de los sueldos públicos.

En este sentido, además de una Ley de Transparencia planteará una reforma de los organismos reguladores, otra de mejora del Tribunal Constitucional y una propuesta para que 12 de los 20 vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) sean elegidos por los propios jueces.

Otras iniciativas del Gobierno serán la reducción de las subvenciones a los partidos, a los sindicatos y a las organizaciones empresariales, así como continuar adelgazando estructuras administrativas y el sector público empresarial  y elevar a rango de ley una serie de principios éticos y de conducta que rijan la actuación de los altos cargos y ministros.

El principla escollo en las conversaciones entre Rajoy y Rubalcaba fue la reforma laboral, que no contará con el apoyo ni la comprensión de los socialistas.

Rubalcaba trasladó en este sentido al presidente su “discrepancia de fondo” con la nueva norma laboral y avanzó que el grupo socialista presentará una enmienda a la totalidad. Según Rubalcaba, él y el presidente constataron un “desacuerdo profundo” que no podía salvarse en esta cita, porque el PSOE cree que la reforma laboral “está mal planteada”, y por eso intentará mejorarla en el trámite de enmiendas en el Congreso. Los dos líderes no hablaron de las movilizaciones contra la reforma y Rubalcaba recordó que las manifestaciones las promueven los sindicatos, aunque habrá representantes del PSOE.

La misma discrepancia frontal expresaron en lo relativo a la reforma de la ley del aborto o en la puerta abierta por el Gobierno a volver a dispensar con receta la píldora del día después.

Entre los acuerdos, Rubalcaba destacó que Rajoy ha aceptado su propuesta de crear un grupo de trabajo para política de I+D+i (Investigación, desarrollo e innovación) y mantenerla a salvo de los cambios de gobierno y de las “inclemencias presupuestarias” en caso de crisis.

El líder del PSOE le expresó su apoyo desde hoy mismo a la reforma financiera y acrodaron “seguir trabajando juntos” para que la reestructuración bancaria redunde en una mejora del crédito. Además, anunció que habrá conversaciones entre los responsables económicos del Gobierno y el PSOE sobre la Ley de Estabilidad Presupuestaria, sobre la que el PSOE tiene “objeciones” porque cree que no respeta el acuerdo alcanzado en agosto para introducir en la Constitución la estabilidad presupuestaria.

La conversación fue “franca”, “sincera” y “a fondo”, en palabras de Rubalcaba, que sali de ella afirmando que se ha “sentido escuchando”. El líder del PSOE hofreció su “voluntad de colaborar para buscar una salida justa de la crisis” pero con dos principios fundamentales, mejorar la competitividad de la economía y no renunciar a la equidad.

A su juicio, los últimos datos de la economía europea demuestran que Europa tiene que revisar sus planes de estabilidad, diseñados para una perspectiva de crecimiento, y confirman su tesis de que “las políticas de ajuste por sí solas no bastan”.

En lo que se pusieron de acuerdo con más facilidad fue en materira antiterrorista. El secretario general del PSOE garantizó su apoyo al presidente del Gobierno, aunque no desveló lo que hablaron ambos sobre la lucha contra el terrorismo.

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