Deportes

Sevillista para toda la vida

Rakitic se despide asegurando que no ha forzado su salida del club y que únicamente buscaba nuevos retos deportivos. (VÍDEO)

el 30 jun 2014 / 13:37 h.

SEVILLA 13-14 Rakitic, emocionado viendo un vídeo que repasaba su trayectoria en el Sevilla. / Ramón Navarro.   Sonaron los primeros acordes de Always on my mind e Ivan Rakitic rompió a llorar en el antepalco del Sánchez-Pizjuán. A su izquierda tenía al presidente, José Castro; a la derecha, la Copa de la Liga Europa y casi de frente un televisor en el que un vídeo repasó su trayectoria como jugador sevillista. Goles y más goles mientras Elvis Presley cantaba aquello de Siempre estarás en mi mente. El croata, ya jugador del FC Barcelona, se despedía de la afición sevillista y tenía por delante una rueda de prensa en la que iba a dar buena muestra de sevillismo y en la que tenía que explicar las razones de su marcha y por qué nunca se llegó a firmar esa renovación que anunció hasta en dos ocasiones José Castro. Lo primero lo cumplió con creces. Lo segundo, no terminó de convencer aunque asegurara que hizo todo lo posible para que el Sevilla lograra el máximo rendimiento con su salida. Rakitic llegó poco más de media hora antes al Sánchez-Pizjuán. Entró por la puerta cinco en su coche particular junto a su mujer, Raquel, y subió a la planta noble. Allí departió un rato con el director deportivo del club, Monchi, y varios técnicos del club. Minutos después bajó al antepalco y desde ahí salió al terreno de juego para despedirse del casi centenar de aficionados que esperaban fuera del estadio y que el club optó por dejarles pasar para que se despidieran del ídolo. No hubo voces discrepantes con la marcha de jugador sino todo lo contrario. La chavalería no paró de corear su nombre y desearle nueva suerte en su nueva etapa. Minutos después, Rakitic se sentó junto al presidente Castro, que abrió la rueda de prensa dejando también claro que las preguntas las contestaría únicamente el jugador. Sí recordó el mandatario de Nervión que 149 partidos con el escudo del Sevilla en el pecho le han bastado para «calar hondo en el sevillismo y convertirse en un jugador grande». No olvidó Castro que desde el club quieren agradecer públicamente «los servicios prestados» al tiempo que le deseó «toda la suerte del mundo en su nueva etapa». Tras el vídeo de rigor que emocionó al futbolista, este comenzó recalcando que el Sevilla FC siempre será su club y que únicamente puede tener palabras de agradecimiento para «todas las personas» que le han tratado durante los tres años que ha estado en la capital sevillana. «No puedo decir que no me vaya con alegría pero también me marcho con un dolor en el pecho que no se me va a quitar nunca», reconoció el jugador al tiempo que recalcaba que no estaba diciendo adiós sino que se trataba de un «hasta luego». Es más, se atrevió a decir que aunque nunca se sabe qué le puede deparar el futuro su deseo pasa por retirarse en el Sevilla. «Sería lo más grande. Tengo una apuesta con un amigo –en ese momento sonreía el vicepresidente, José María del Nido Carrasco– y sería muy bonito porque está afición me toca muy de cerca. Cada vez que vuelva lo haré como un sevillista más porque llevo este escudo y a su gente en el corazón». Salto deportivo. Cuando se abrió el turno de preguntas, la mayoría fueron encaminadas a intentar conocer las razones de su marcha y por qué nunca se firmó la renovación. En este sentido, el croata aseguró que el Sevilla siempre fue «la primera opción» y que su salida no atiende a un gran contrato sino a nuevos retos deportivos. «Decidí dar un paso en mi carrera. Es una oportunidad. La pasada campaña se fueron muchos compañeros y decidí quedarme. He logrado un título y he pensado que ahora era el momento». El internacional croata también quiso dejar claro que no quería ser el único beneficiado en su traspaso. «Yo no quería que saliera bien para mí o para el club, sino bien para los dos». Por ello quiso agradecer la labor de Castro durante los últimos meses –aunque haya estado molesto con la actitud del jugador y su representante, su hermano Dejan– y recordó que se marcha como «un hombre y un jugador hecho». «Vine aquí y no sabía muy bien donde llegaba. No hablaba el idioma. Me voy con una mujer y una hija sevillana y volveré a vivir aquí. Es la primera vez que mi mujer me ve llorar pero me alegra que sea por esta causa», explicó Rakitic. Antes de terminar, confesó que no teme como lo reciba el Sánchez-Pizjuán cuando salte al césped con otro escudo y sólo espera ser recibido «como lo sienta la grada». También quiso recordar que su hija es socia del club desde que nació y que tanto él como el resto de su familia lo serán en breve. Tras terminar la rueda de prensa. Se despidió de los empleados y volvió a salir por la puerta que había llegado. Ahí terminó, de momento, la historia del ídolo Rakitic en el Sevilla Fútbol Club.  

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