Cultura

Ramón Vila deja de ser el cirujano jefe de la plaza de la Maestranza

Octavio Mulet le sucede al frente del equipo facultativo que atiende el coso sevillano.

el 05 abr 2011 / 16:57 h.

La inesperada noticia se producía en el transcurso de la entrega del XXXI Trofeo Ramón Vila Arenas que premia anualmente al autor del mejor quite artístico de la pasada Feria de Abril -que recogió El Juli por el realizado a un toro de El Ventorrillo- y al quite providencial con el que el banderillero Pablo Delgado libró a su compañero Alcalareño de una segura cornada de un toro de El Pilar.

Pero el acto iba a dar un giro inesperado cuando, transcurrido el turno de agradecimientos y la habitual glosa de los premiados, Ramón Vila anunció que "he decidido dejar de ser el cirujano jefe de la enfermería de la plaza de la Maestranza". De paso, Vila señalaba a su compañero, el cirujano Octavio Mulet, como sucesor al frente del completo equipo profesional que atiende la enfermería maestrante.

De hecho, Mulet ya venía firmando muchos de los partes facultativos emitidos en las últimas temporadas y en el ambiente taurino se barruntaba que podía ser el continuador de la labor de Vila.

"Gracias a Dios estoy sano y fuerte de momento", señaló Vila, sincerándose al explicar que "he llenado el saco de sueños hasta la corcha pero no se puede apurar el vaso hasta el final".

En este sentido, el ya excirujano jefe de la plaza de la Maestranza señaló que "quiero disfrutar de los días que me quedan de vida viendo a mi gente trabajar en la plaza", apostando por el equipo humano que ha comandado estos años, "a los que he querido tener unidos como una piña".

En relación con su sucesor, Vila reconoció que "es un orgullo que te suceda un cirujano que entró como meritorio, que se acabó vinculando al equipo y se hizo aficionado hasta la médula".

El galeno sevillano también tuvo un emocionado recuerdo para su familia, en especial para su padre, el recordado Ramón Vila Arenas, al que sucedió al frente de la enfermería de la plaza de toros, y para su mujer y sus hijos, que le arroparon emocionados en esta despedida pública.

El veterano facultativo -que se retira con 73 años cumplidos- recordó su entrada en el equipo médico en los tiempos del fallecido empresario Diodoro Canorea, "que me acogió con cariño y apoyó como si fuera alguien de su familia".

Vila también rememoró su ascenso a la jefatura de la enfermería de la plaza de la Maestranza, en 1978, recordando la casualidad de que, en aquel año, ocupaba la tenencia de hermano mayor del cuerpo nobiliario el padre del actual teniente, Alfonso Guajardo-Fajardo.

El prestigioso médico también hizo mención a la construcción de la actual y flamante enfermería del coso sevillano, "la más cómoda, práctica y moderna del mundo taurino", dando gracias a la autoridad gubernativa andaluza, representada por la delegada Carmen Tovar, ofreciendo un repaso a su colaboración en la redacción de la regulación sobre enfermerías del actual Reglamento Taurino Andaluz.

Precisamente, la enfermería de la plaza de la Maestranza fue el escenario en el que se resolvieron con éxito las dos cornadas más graves de la pasada temporada: una fue a Luis Mariscal, que aún anda en vías de recuperación, y la segunda al banderillero Jesús Márquez, que entró en el quirófano prácticamente moribundo y el pasado sábado volvió a torear.

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