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Entre sentencias y ratones

Una empleada de los juzgados de lo Social se dio cuenta de que había roedores porque se encontró mordisqueadas las galletas que tenía guardadas en un cajón para desayunar.

el 12 jun 2014 / 16:21 h.

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Los funcionarios hallaron los papeles roídos junto con excrementos. Los funcionarios hallaron los papeles roídos junto con excrementos. Después de lo que tarda cualquier pleito en un juzgado de lo Social, el colmo sería que su causa no se pudiera llevar adelante porque un ratón se ha comido los papeles. Sí, un ratón. La misma cara de sorpresa que usted es la que puso una funcionaria de uno de estos órganos judiciales cuando se encontró las galletas que guardaba en su cajón roídas. En los archivos, estos animales también han hecho estragos y ya son el tema de conversación entre los trabajadores de estos juzgados. Unos auténticos devoradores de sentencias. La exquisitez de los ratones, a los que les gusta las galletas Digestive, fue lo que delató su presencia en la quinta planta del edificio judicial más nuevo y moderno con el que cuenta Sevilla. Fue inaugurado en 2008 por la entonces consejera de Justicia Evangelina Naranjo, no sin críticas desde el mundo judicial por el elevado coste de su alquiler, y lo que entonces no se contaba es que el conocido edificio puente, o edificio Noga, incluía también a estos incómodos inquilinos. La situación del edificio puente no tiene nada que ver con el resto de sedes judiciales, en especial con las del Prado de San Sebastián, donde sí se han encontrado en otras ocasiones presencia de compañeros nada agradables para desarrollar el trabajo diario. Lo más «extraño», dice la responsable de Justicia del CSIF en Sevilla, Águila Fernández, «es que se haya encontrado en este edificio y encima en la quinta planta». Por ahora no ha aparecido más ratones en el resto de plantas, en un inmueble que además alberga los juzgados de lo Penal y los de lo Mercantil. La voz de alarma la dio la propietaria de las galletas, que a la hora de desayunar abrió su cajón, como siempre, y se las encontró mordisqueadas. Otras fuentes relatan que los funcionarios llegaron a ver al ratón en un cajón del Juzgado de lo Social número 3, aunque logró escaparse. Pero no ha sido el único órgano por el que se han paseado estos animales, pues posteriormente aparecieron documentos roídos y más excrementos en otro cajón del Juzgado Social 1. Sin embargo, ha sido en los archivos que comparten los juzgados de lo Social número 3 y 4, donde se han localizado más documentos mordisqueados. «No nos extrañaría que haya más ratones en otros juzgados y los compañeros no se hayan dado ni cuenta, como hay tanto papel acumulado, y más en lo Social, donde están desbordados desde que comenzara la crisis». Lo que sí es cierto es que todos los funcionarios están ya en alerta por si los roedores de nuevo se dejan ver, hasta el punto de que en el Juzgado de lo Social número 5, han visto tierra de las macetas removida. Por eso, aunque por ahora sólo se haya detectado su inquietante presencia en estos cuatro órganos judiciales, no sería raro que los animalitos también decidieran darse una vuelta por los otros siete juzgados de esta jurisdicción que están alojados en el inmueble. Tampoco han mostrado, por ahora, interés en acudir a las salas de vista para acudir a algún juicio. Eso sí, si se dejaran ver por alguna vista el revuelo que pueden armar estos roedores entre el público y la ciudadanía que acude allí puede ser muy grande. Alguno puede incluso que le tenga más miedo a estos roedores que al juez y la pena que éste le pueda imponer. El asunto ya está en manos de la Consejería de Justicia, después de que la secretaria judicial del Juzgado de lo Social 3 lo haya puesto en su conocimiento, al igual que el CSIF, que ha reclamado que se desratice el edificio. Los funcionarios incluso guardan los excrementos por si acude algún inspector.

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