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Raúl volvió a ser el único en cortejar a la diosa Cibeles

Decenas de miles de personas celebraron en la madrileña Plaza de la Cibeles, hasta altas horas de la madrugada y sin incidentes reseñables, el trigésimo primer título de Liga conseguido por el Real Madrid este domingo.

el 15 sep 2009 / 04:17 h.

Decenas de miles de personas celebraron en la madrileña Plaza de la Cibeles, hasta altas horas de la madrugada y sin incidentes reseñables, el trigésimo primer título de Liga conseguido por el Real Madrid este domingo.

Minutos antes del pitido final del encuentro que los blancos ganaron en Pamplona ante el Osasuna (1-2), los seguidores madridistas fueron acercándose a las inmediaciones de la diosa de piedra para celebrar la reválida del título liguero.

La estatua de Cibeles, protagonista hace apenas dos días de los multitudinarios festejos por el bicentenario del levantamiento del 2 de mayo de 1808 en Madrid, se reencontraba con el capitán del Real Madrid, Raúl González, quien, por segundo año consecutivo, escaló hasta la cabeza de la diosa para adornarla con los atributos del club campeón de la Liga.

El delantero madridista, único representante de la plantilla autorizado a acercarse a la testa de la estatua, besó su frente antes de anudarle al cuello una bufanda del Real Madrid y una bandera de España con el escudo del club blanco, y de colocarle en la mano izquierda otra enseña madridista.

Ante el grito unánime de "Raúl, selección" de la afición allí congregada, el capitán blanco siguió la celebración junto al resto de sus compañeros, entre quienes flameaban las banderas de Argentina, Brasil, Portugal, Italia y Mali -además de la española-, por las distintas nacionalidades integradas en la plantilla.

La fiesta blanca comenzó en el Reyno de Navarra, donde el Real Madrid ganó, alcanzando una ventaja de 10 puntos, suficiente para proclamarse campeón de Liga a falta de tres jornadas para la conclusión del campeonato.

La expedición merengue voló de inmediato rumbo a Madrid para celebrar el título con su afición. Tras ser recibidos en el aeropuerto de Barajas por cientos de seguidores, jugadores, cuerpo técnico y directivos se trasladaron en el autobús oficial del club al estadio Santiago Bernabéu, donde cambiaron ese vehículo por uno descubierto, adornado en su parte posterior con un número 31 - como recordatorio del trigésimo primer título liguero conquistado-.

Minutos antes de las tres de la madrugada, la expedición llegó a la céntrica Plaza de Cibeles para encontrarse con la afición que la recibió al grito de "campeones, campeones", con cánticos, bailes y con ausencia de incidentes destacables. Sólo las asistencias médicas del SAMUR-Protección Civil informaron que atendieron durante las celebraciones a 26 personas, aunque todas por lesiones de carácter leve.

Entre los homenajes ofrecidos por los jugadores de la plantilla madridista el más emotivo fue el de Sergio Ramos, quien recordó a su ex compañero en el Sevilla Antonio Puerta, fallecido el pasado 28 de agosto. Ramos, que llevaba anudada al cuello la bandera autonómica de Andalucía, vestía una camiseta blanca con una fotografía de Antonio Puerta y la frase "Siempre con nosotros".

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