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Rayo-Betis: algo parecido a una final

El equipo verdiblanco defiende su liderato en el campo del segundo clasificado en la primera de las dos finales por el ascenso. La siguiente será contra el Celta.

el 26 mar 2011 / 18:38 h.

Pepe Mel cree que no es una final y razón no le falta, porque después de esta jornada quedarán otras once por delante y muchos puntos que dirimir, pero el Rayo Vallecano-Betis que se disputa en esta noche, en horario de Primera, desde luego no es un partido más. Se enfrentan primero y segundo, hay un solo punto de diferencia entre ambos y la segunda vuelta está bastante avanzada, así que catalogar el choque como un partido cualquiera de una jornada cualquiera no parece razonable. El que gane no se llevará cuatro puntos, sino tres, y tampoco ascenderá a Primera el lunes, es verdad, pero hay demasiados extras en juego como para considerarlo un encuentro normal: el goal average particular (en principio favorable al Betis tras el 4-0 del Villamarín), la liguilla entre ellos y el Celta, el efecto anímico de un resultado a favor o en contra...

Llámese como se llame, final, semifinal o partido importantísimo al fin y al cabo, la cita pone a prueba la reacción del Betis, que ha enlazado cinco jornadas sin perder después de su ya archifamosa racha de cinco derrotas consecutivas. Es sin duda el examen más duro, pero el conjunto verdiblanco aterriza en Vallecas en una tesitura anímica que nada tiene que ver con la de hace un mes. Y la futbolística, tampoco. Mel ha conseguido que su tropa empiece a asemejarse a la que pisoteaba a casi todos sus rivales y lo único que le falta para que el parecido sea total es que los atacantes recobren la puntería, algo oxidada en las últimas jornadas con excepción del 4-1 sobre Las Palmas. El que más en forma está, Jorge Molina, es el que menos goles lleva. Y el que más goles lleva, Rubén Castro, se enfrenta al equipo cuya camiseta defendió la pasada temporada.

Una vez reencontrado el estilo, el Betis se presentará en la calle del Payaso Fofó con nulas ganas de hacer el ídem, o séase el payaso. En otras palabras, Mel sólo tiene la baja de Salva Sevilla y no piensa reinventar ni experimentar con el once: entrará Beñat, que vuelve después de cumplir su castigo, y punto. Se especuló durante la semana con la posibilidad de que Emana, ya relegado en la jerarquía de los penaltis tras su fallo frente al Salamanca, también fuese enviado al banquillo, pero prescindir en un partido de semejante envergadura de un elemento que para bien o para mal obliga al enemigo a una atención especial parece una osadía. Si acaso, la duda puede apuntar a Ezequiel, por aquello de la inconveniencia de jugar con un extremo en un campo tan estrecho, y en ese caso Mel recurriría a Arzu para fortalecer el centro del campo.

PROBLEMAS EN EL RAYO. El encuentro llega en un momento agradable para el Betis y más difícil para su oponente. José Ramón Sandoval, el técnico que subió desde el filial para pelear el ascenso a Primera, tiene muchos jugadores tocados y por tanto muchas dudas. Uno de los centrales titulares, Amaya, y uno de sus mejores delanteros, Aganzo, llevan semanas lesionados y lo normal es que el primero no llegue y que el segundo sí pueda forzar, aunque no para ser titular. La ausencia más inquietante para el Rayo es en todo caso la de Amaya, ya que aparte de él sólo hay otro central nato sano en la plantilla, Arribas. Con este panorama, el técnico ha optado en las dos últimas jornadas por colocar en el eje a Coke, que es lateral derecho y además con muchísima proyección ofensiva (cinco goles ha marcado, casi nada). Sus dos pivotes, Javi Fuego y Movilla, tampoco han podido entrenarse a tope durante la semana, aunque sí jugarán. La novedad, positiva, puede ser la citación de Delibasic, que el viernes sólo jugó veinte minutos en el Montenegro-Uzbekistán y viajó ayer de vuelta a Madrid.

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