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Reabre el parque de Blancanieves convertido en un original jardín didáctivo, con 450 especies

el 05 jun 2012 / 13:52 h.

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El antiguo parque de Blancanieves, creado en 1963 y situado entre  la avenida de la Borbolla y la Plaza de España, ha reabierto este  martes sus puertas, tras unos dos años de actuaciones y convertido en  el Jardín de Colecciones Didáctico y Educativo Medioambiental Joaquín  Romero Murube, en el que se albergan unas 450 especies vegetales de  todo el mundo.

El acto contó con la participación del concejal de Urbanismo y  Medio Ambiente del Ayuntamiento de Sevilla, Maximiliano Vílchez  (PP); la delegada provincial de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo en  Sevilla, Francisca Amador; el director general de la fundación Forja  XXI, Juan José Ruiz Márquez, y el director de la escuela de  jardinería de esta fundación, José Manuel Rodríguez. 

Así, Ruiz indicó a Europa Press con anterioridad que este parque  era un espacio de titularidad municipal de unos 3.000 metros  cuadrados que se fue deteriorando paulatinamente a partir de la  década de los 90, tanto los elementos infantiles, como el mobiliario  urbano o la vegetación, una situación ante la que la escuela de  jardinería Joaquín Romero Murube llegó a un acuerdo con el  Ayuntamiento para establecer un jardín de colecciones, didáctico y  educativo.

De este modo, el jardín incorpora zonas con nombres como la  Glorieta del Oráculo, el Laberinto de Cipreses, la Fuente Umbral del  Sueño o el Arbol del Conocimiento, junto a espacios como los jardines  de las Artes, Filosófico, de la Academia o del Laboratorio. Para  recordar sus orígenes, los diseñadores del recinto han habilitado una  zona para los más pequeños con juegos educativos con el objetivo de  que, "ya desde una edad muy temprana, respeten la naturaleza", según  indica Rodríguez, que asegura que el espacio está "lleno de  secretos".

Así, desde Forja XXI se indica que este nuevo espacio "no es un  jardín más", pues se ha concebido como un original conjunto de  jardines que albergan en su totalidad unas 450 especies procedentes  de todos los continentes e, incluso, algunas de ellas, autóctonas y  en peligro de extinción. También, incluye pérgolas, estanques y  albercas de acuáticas, junto a otros elementos singulares, como un  pequeño laberinto de cipreses que encierra un poste con casitas para  aves o una estructura de palés habilitados para acoger fauna  silvestre, además de los murales y juegos de mesa realizados en  cerámica que se conservan del parque Blancanieves, unas estructuras  sobre las que se pueden encontrar jardines verticales.

Igualmente, se apunta a la existencia de parterres con especies  singulares por rareza o dificultad de cultivo en Sevilla, zonas  dedicadas a plantas frondosas, coníferas y trepadoras, así como la  glorieta dedicada al humanista y botánico sevillano Nicolás  Monardes.

En este sentido, Forja XXI ha llevado a cabo, entre otras  actuaciones, la retirada de elementos ruinosos, la construcción de  una nueva red viaria de caminos principales y senderos, la  instalación de riego e iluminación y las plantaciones de centenares  de especies. "Eso sí, los diseñadores del jardín han querido dejar  intacto un pequeño espacio, delimitado por una cerca, con la  vegetación existente antes de la intervención y como testigo mudo del  paso del tiempo", añade.

Este proyecto, en el que han trabajado unos 120 alumnos de la  escuela de jardinería, junto con otras 15 personas a través del Plan  Memta de la Consejería de Empleo, ha contado con la colaboración de  la Junta de Andalucía y la Diputación de Sevilla, además del  Ayuntamiento de Sevilla y Forja XXI.

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