Cultura

'Rebeldes': 25 años de una generación

Tom Cruise es hoy una superestrella, Matt Dillon y Diane Lane optaron en el siglo XXI por primera vez al Oscar, Rob Lowe se recupera en la televisión, Emilio Estévez gana puntos como director de cine y Patrick Swayze lucha contra el cáncer.

el 15 sep 2009 / 02:15 h.

Tom Cruise es hoy una superestrella, Matt Dillon y Diane Lane optaron en el siglo XXI por primera vez al Oscar, Rob Lowe se recupera en la televisión, Emilio Estévez gana puntos como director de cine y Patrick Swayze lucha contra el cáncer. Son los Rebeldes veinticinco años después. Esta película, estrenada el 25 de marzo de 1983, era la respuesta radical de Francis Ford Coppola a su batacazo comercial de Corazonada, gran y carísimo capricho personal que le obligó a reclutar un reparto joven y anónimo que, sin embargo, se convertiría en una nueva generación de estrellas y en el germen del brat pack.

Ni Brando, ni De Niro, ni Pacino. Coppola creó una suerte de incubadora en la que se formaban los talentos de Tom Cruise, Matt Dillon, Diane Lane, Rob Lowe y Emilio Estévez, entre los más afortunados, y Ralph Macchio y C.Thomas Howell que, partiendo de la misma base, no cumplieron las expectativas. El término, traducible como hatajo de mocosos, lo acuñó en 1985 un periodista del New Yorker, haciendo clara referencia al rat pack que en los cincuenta lideraba Frank Sinatra.

Pero los ochenta eran distintos. Se había perdido la batalla de los ideales, el amor libre entraba en las rejas del sida y los yuppies engominados tomaban el relevo de los hippies sin peinar. La juventud buscaba nuevas referencias y Coppola, tomando el libro de Susan Eloise Hinton, las sirvió en bandeja. Él pertenecía a otra generación y había encadenado en los setenta éxitos como las dos entregas de El Padrino y Apocalypse Now, pero tras perder la confianza de los grandes estudios, se erigió como cazatalentos y exploró la marginalidad más refrescante.

Rebeldes tuvo su reverso ese mismo año en La ley de la calle, y mientras la primera se convertía en un éxito sorpresa en las taquillas, la segunda lo hacía en los círculos de culto, con su melancólico blanco y negro interrumpido por unos peces de colores y con su legendario chico de la moto, encarnado por el efímero Mickey Rourke. Y es que los ochenta, la década caduca por excelencia, dejaron sabores agridulces para el brat pack. Cruise y Lowe se disputaron a las adolescentes de la época y fue el actor de Top Gun (1986) el que salió victorioso, no sólo porque su extraordinario tirón en taquilla y sus tres candidaturas al Oscar le han convertido en uno de los mayores astros de Hollywood, sino porque Lowe vio su carrera truncada inesperadamente. El actor, que participó en otras cintas clave del fenómeno como St. Elmo, punto de encuentro (1985), fue un pionero en los escándalos de las sex tape y en 1988 se difundió una grabación de sus relaciones sexuales con una mujer que resultó ser menor de edad. Él tenía veinticuatro años y a la polémica sexual siguieron las drogas y el alcohol. Recientemente, sin embargo, ha ido reconstruyendo su trayectoria en la televisión con prestigiosas series como El lado oeste de la Casa Blanca o Cinco hermanos.

Matt Dillon volvió a Coppola en La ley de la calle, y, aunque nunca estuvo en la primera línea, ha mantenido el tintineo de su estrellato gracias a dosis de prestigio o éxito comercial: Drugstore Cowboy (1989), Algo pasa con Mary (1998) y Crash (2005), por la que optó al Oscar. Con tres proyectos en cartera, se unirá a Kate Beckinsale en Nothing but the truth, a Robin Williams y John Travolta en Old Dogs y a Laurence Fishburne -su compañero en La ley de la calle- en Armored. Por su parte, Diane Lane también prolongó su vínculo con Coppola en La ley de la calle y Cotton Club (1984), pero se perdió en cintas mediocres. Emilio Estévez, en cambio, destaca ahora por su labor tras las cámaras, especialmente tras Bobby (2006), un galardonado relato coral hilado por el asesinato de Robert Kennedy.

Patrick Swayze, que encadenó los enormes éxitos comerciales de Dirty Dancing (1987) y Ghost (1990), cayó en el olvido hasta que, tristemente, ha vuelto a ser noticia debido al cáncer de páncreas que le han diagnosticado este mismo mes. En Rebeldes, aunque son todos los que están, no están todos los que conforman el brat pack: otros nombres Mare Winningham, Judd Nelson, Ally Sheedy y Molly Ringwald.

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