Cofradías

Rechazadas las demandas contra el recorte de la Carrera Oficial

La Justicia determina que la supresión de asientos “respondió a razones de seguridad justificadas”

el 25 may 2011 / 19:49 h.

La Justicia determina que la supresión de asientos "respondió a razones de seguridad justificadas"

La supresión en la Semana Santa de 2010 de 500 sillas de la Carrera Oficial para adaptar su trazado a los criterios de seguridad exigidos por la normativa vigente está produciendo hasta ahora más de un dolor de cabeza al Consejo de Cofradías . Hasta en dos ocasiones al menos en lo que va de año el presidente del organismo cofradiero, Adolfo Arenas , ha tenido que acudir a los juzgados como parte demandada. El motivo: las denuncias interpuestas contra el Consejo por varios titulares de abonos, alguno de ellos con más de 40 años de antigüedad, que perdieron sus privilegiados asientos como consecuencia del necesario reajuste operado el pasado año en la Carrera Oficial por razones de seguridad.

Según ha podido conocer este periódico, los juzgados de Sevilla han sustanciado en los últimos meses dos procesos contra el Consejo de Cofradías en los que los demandantes, todos ellos abonados de la Campana, suplicaban que se declarase "injustificada e injusta" la supresión de sus sillas y reclamaban que se condenara al organismo cofradiero a reponer la situación anterior.


En uno de los casos, los demandantes entendían que el Consejo "procedió a seleccionar las sillas a eliminar en el sector Campana de la Carrera Oficial de forma absolutamente injustificada, suprimiendo dos concretas columnas de sillas sin que la Gerencia Municipal de Urbanismo ni el Centro de Coordinación Operativa del Ayuntamiento de Sevilla le concretasen las sillas a eliminar, ni le impusiesen criterios para la selección de las mismas". De esta forma, los demandantes aducían que la decisión del Consejo vulneraba el artículo 12 del Reglamento de Uso y Adjudicación de Sillas y Palcos elaborado por el organismo cofradiero en 2003, "pues si bien dicho precepto faculta al Consejo para suprimir o modificar las localidades que sean necesarias por motivos de seguridad, reordenación de sillas y/o palcos en la Carrera Oficial, reestructuración de la misma, o por razones de cualquier otra índole, es preciso que el ejercicio de tal potestad esté debidamente justificado".


El Consejo de Cofradías, asistido por el abogado Francisco Vélez de Luna, a la sazón delegado del Domingo de Ramos, se opuso a ambas demandas negando cualquier tipo de arbitrariedad en la eliminación de las localidades afectadas, "habiendo seguido únicamente criterios técnicos en orden a la adaptación de las zonas de evacuación de las sillas y tribunas instaladas en la Carrera Oficial y al Plan Especial de Seguridad elaborado por el Ayuntamiento de Sevilla".


En su defensa, el organismo cofradiero recordó que la retirada de medio millar de sillas en la Carrera Oficial fue una exigencia de la Gerencia Municipal de Urbanismo en cumplimiento de un plan especial de seguridad que obligaba a la ampliación de los pasillos. "En cumplimiento de dicha exigencia (...) respecto al sector de la Campana se tuvieron que eliminar, entre otras, las sillas de las que eran adjudicatarios los demandantes, ya que transversalmente con el establecimiento McDonald's existía un pasillo que no reunía las condiciones legales, teniendo que ser más amplio".


En su declaración, el presidente del Consejo esgrimió además que se celebraron numerosas reuniones con la Gerencia Municipal de Urbanismo en las que se dieron las instrucciones para determinar los lugares donde se tenían que suprimir las sillas. Incluso el Consejo aportó como prueba la declaración del técnico que se encargó de redactar el proyecto de adaptación de sillas y palcos a la normativa de seguridad, quien ratificó que en todo momento se tuvieron en cuenta criterios técnicos.


Ambas demandas contra el Consejo han sido finalmente desestimadas por sendos juzgados. El fallo del Juzgado de Primera Instancia número 8 de Sevilla, que ya es firme al no haber sido recurrido, establece literalmente que "la eliminación de las sillas (...) respondió a razones de seguridad que sí han resultado justificadas, a diferencia de lo alegado por los actores, por lo que dicha supresión se realizó en ejercicio de la facultad prevista en el artículo 12 del Reglamento al que se remiten los demandantes, y por ende, procede desestimar la demanda".

Las localidades suprimidas fueron reubicadas en el mismo sector mediante sorteo notarial realizado por el propio Consejo de Cofradías entre los abonados afectados.

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