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Reciclar para crear arte circense

el 29 jul 2012 / 17:55 h.

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Desechos de exposiciones, maderas recicladas, paneles frigoríficos o corcho, entre un sinfín de materiales de "segunda mano", forman parte de la nueva aventura del arquitecto sevillano Santiago Cirugeda. En un entorno de 2.500 metros cuadrados, Cirugeda dará forma al primer centro cultural abierto para las artes escénicas y circenses del territorio andaluz. Además de materiales gratis, Cirugeda ha contado con mano de obra voluntaria y ha financiado los escasos gastos del proyecto con donaciones particulares a través de internet.

Tras lograr la cesión del suelo público, el director de la compañía de teatro Varuma, Jorge Barroso -conocido como Bifu-, buscó en las ideas del arquitecto sevillano las posibilidades para darle forma a su proyecto sociocultural de forma "económica y sostenible". Con el nombre de Aula Abierta, Cirugeda construirá los talleres de costura y el aula polivalente del Espacio Artístico La Carpa.Pese a que reutilizar los materiales es su principal apuesta, después de cuatro meses necesita la colaboración ciudadana para ser un espacio "habitable al 100%".

Por ello, Cirugeda buscó la colaboración económica de los ciudadanos en la web de financiación colectiva Goteo.org, con la intención de comprar los materiales necesarios para el recubrimiento y la iluminación de La Carpa. Tras 40 días recaudando dinero en la red, el plazo para lograr los escasos 6.000 euros que necesitan para este espacio de 80 metros cuadrados se ha ampliado por el mismo periodo, hasta el 24 de agosto.Gracias a la arquitectura colectiva y a las aportaciones de material de empresas e instituciones, Cirugeda y Bifu están construyendo un espacio "para los ciudadanos".

Al otro lado de las paredes rugosas, decoradas a base de "restos prestados", está el hogar de asociaciones sociales y colectivos artísticos que buscan un sitio de reunión y trabajo en un lugar donde se respira cooperativismo. Colectivos como la Jarapa, La Matraca, Conceptuarte, El Gato con mosca o Cuarteto maravilla pretenden crear una gran asociación que esté abierta a "todos los sevillanos, a la vez que ayuda a los barrios a mejorar las infraestructuras urbanas", explica Cirugeda.

Aunque a diario solo seis personas trabajan durante 16 horas para darle forma al proyecto, colectivos de otras regiones y "muchos cómplices" se han acercado hasta La Carpa para ayudar a colocar tornillos, asegura Barroso. La singularidad se percibe hasta en sus "cimientos", cuyo montaje es tan fácil como "jugar con un lego", subraya el arquitecto.

En esta ciudad paralela de las artes, el carácter emprendedor va más allá de una apuesta cultural. Además de la colaboración desinteresada, alumnos de Arquitectura de Sevilla se acercaron a las instalaciones para aprender un poco más del concepto de arquitectura colectiva. Un tipo de construcciones que, según Cirugeda, se apoyan en el sentido del esfuerzo y en las ganas de la autogestión a la hora de construir.

Aula Abierta sigue a la espera de la aportación ciudadana, pero las mentes del arquitecto y el director de la compañía Varuma pretenden ampliar a base "de pico y pala" y mucho material reciclado su complejo artístico. Lo único que les asusta: "El fin de un proyecto que apuesta por la sociedad impuesto desde el entorno político".

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