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Refuerzo hotelero para Vejer

La nueva ordenación permite ladrillos en una zona que se iba a blindar. Ecologistas califica de "disparatados" los planes y la Junta garantiza la protección del entorno.

el 08 jun 2010 / 19:14 h.

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Vista aérea de la playa de Vejer, con casas ilegales que llevan décadas levantadas.
Los nuevos planes de ordenación del territorio de la Janda y la costa noroeste de Cádiz van a cambiar la faz de la zona. Según la Junta , porque permitirán "impulsar sus sueños, diversificando sus opciones de progreso". Según Ecologistas en Acción , porque traen consigo "proyectos disparatados" que "tirarán por tierra la protección de los últimos enclaves vírgenes de Andalucía".

El principal punto de fricción es la zona de Mangueta, en Vejer, donde inicialmente no se iba a construir y donde los planes aprobados el lunes sí contemplan edificaciones. "Se ha creado una franja de 55 hectáreas, en los primeros 500 metros de costa, que se deja libre, como área de oportunidades, donde se garantiza el uso y disfrute público. El único ladrillo allí son las viviendas ilegales que llevan décadas", explica Rocío Allepuz, directora general de Planificación, Ordenación y Desarrollo Territorial Sostenibles. Contesta Juan Clavero, de Ecologistas en Acción, que afirma que la Junta "no ha argumentado por qué antes la zona se protegía y ahora no", lo que le hace pensar "en que hay fines especulativos ocultos". Se ha cambiado de opinión, cierto, dice el Ejecutivo andaluz, pero ha sido para "dinamizar" la zona al tiempo que se preserva su naturaleza. En Mangueta irán 300 pisos y 750 plazas hoteleras.

Los planes, abunda Allepuz, han incorporado un corredor de 200 metros de protección a lo largo del litoral tanto de la Janda como del noroeste gaditano, "cien más de los que fija la Ley de Costas", que quedan "libres de toda edificación". Entre los 200 y los 500 metros no se permitirán usos residenciales, aunque sí determinadas dotaciones públicas y hoteleras. Esas precisiones no calman a Clavero, que insiste en que las nuevas áreas de oportunidad turística que crea la ordenación son "un exceso". "Quieren urbanizar casi 3.000 hectáreas, construir docenas de complejos turísticos con sus campos de golf y unas 10.000 nuevas viviendas, cuando sólo en Sanlúcar de Barrameda hay 3.000 pisos cerrados, sin vender... ¿Hace falta más ladrillo? Se da pie a violar el POTA [Plan de Ordenación del Territorio de Andalucía], porque se supera el 40% de crecimiento de suelos urbanos y se prevén complejos sin tener en cuenta que la zona no tendrá tanto crecimiento de población. Sólo por el negocio", añade.

Desde Obras Públicas defienden que lo aprobado es un "marco", que plantea usos de suelo y que no necesariamente se levantarán tantos complejos, que será en función de las demandas que existan y "de que se cumpla con los PGOU si se concretan". Allepuz insiste en que "el progreso de la zona no va a hacerse violando nada", sino "ordenando el suelo". Matiza, por ejemplo, que en las áreas de oportunidad residencial se ha decidido que el 55% de las viviendas -unas 2.130- "deberán estar sometidas a algún grado de protección" y se han delimitado "claramente" parques comarcales y suelos no urbanizables de especial protección en los que "nadie hará daño".

Ecologistas reprocha que las edificaciones estarán demasiado cerca del mar y no en núcleos urbanos -como se prometió-, que se mantiene la posibilidad de nuevas roturaciones agrícolas y que el impacto de las actividades de golf, hípicas, comerciales y terciarias "son una amenaza constante de degradación".

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