Reparan el tramo del colector del Argamasilla en riesgo de derrumbe dañado por la riada de marzo

En concreto el tramo entre la calle John Lennon y la plaza del Matadero, cuyo mal estado “puede afectar al tramo rodado de la calle superior”.

el 22 oct 2013 / 19:03 h.

Socavón abierto en la calle John Lennon, junto a la embocadura del arroyo (que se menciona en el texto), en marzo de este año. Socavón abierto en la calle John Lennon, junto a la embocadura del arroyo (que se menciona en el texto), en marzo de este año. La empresa encargada del suministro de agua, Aqua Campiña, está reparando el colector subterráneo del arroyo Argamasilla en el tramo que discurre entre la calle John Lennon y la plaza del Matadero, dañado por las inundaciones del 9 y el 12 de marzo pasado. Las obras tienen un presupuesto de 80.369 euros y un plazo estimado de dos meses. El mal estado de ese tramo concreto del cauce soterrado del Argamasilla y la cercanía de la época de lluvias, han llevado al Gobierno local (PP-PA) a contratar las obras con urgencia, “ante la situación de grave riesgo para personas y bienes” que provoca el mal estado de ese sector concreto del cauce del arroyo Argamasilla “como consecuencia de las inundaciones ocurridas el pasado mes de marzo”. Un informe de la concejalía de Medio Ambiente señala que, tras esas riadas, se ha reducido la capacidad de desagüe del colector, atascado por sedimentos. “La zona más afectada es la calle John Lennon, donde el material acumulado es de gran calibre en sus primeros 200 metros, alcanzando alturas de 70-80 centímetros de espesor”, señala el informe. Según Aqua Campiña, esos restos son “hormigones de grandes dimensiones que se han tenido que extraer previa rotura con elementos mecánicos”. El resto del tramo subterráneo hasta Puerta Osuna “los sedimentos son gravas de gran diámetro con arenas. En el resto del recorrido aparecen lodos más finos, donde alcanzan espesores de 30 a 40 centímetros”, según el informe. Explica el informe de Medio Ambiente que tras las riadas de marzo pasado “se realizaron tareas de limpieza, retirando todo el material depositado en el fondo del colector, mediante medios manuales, equipos mecánicos succionador impulsor y manguera de aspiración, y baldeo de alta presión para diluir lodos sedimentados”. Posteriormente, ya en agosto, se inspeccionó la zona de nuevo y se determinó que el tramo ahora en reparación “precisa de una actuación más inminente y urgente debido al estado de conservación del arroyo y a los problemas de estabilidad y que puede afectar al tramo rodado de la calle superior”. “En este tramo existen zonas como puede ser a la altura de la embocadura, y en la plaza del Matadero, donde la solera del encauzamiento no existe”, detalla el informe, que atribuye esos daños a “la erosión-abrasión del material de arrastre (arenas, grava, piedras)” y a la entrada en carga de la conducción subterránea, que habría provocado “la destrucción de la solera de hormigón en masa”. El informe hace mención expresa de la rotura de la conducción subterránea en la inundación del 9 de marzo pasado, que provocó un gran socavón en la calzada. “Este hecho se produjo por el deficiente mal estado de la conducción”, indica el informe, que alerta que persiste “el riesgo de que pueda producirse otro episodio similar”. El ingeniero que firma el informe sostiene que “debido al estado en que se encuentra la conducción, existe el riesgo, ante episodios de lluvias, de que se pueda producir nuevamente un colapso estructural del encauzamiento, con el consiguiente peligro que ello conlleva por obstrucción de la conducción”. “Hay que tener en cuenta que, dada la fecha en la que nos encontramos, en épocas de alta probabilidad de lluvias, y el plazo de ejecución de las obras, estimado en dos meses, se recomienda actuar a la mayor brevedad posible”, señala el ingeniero técnico, que ve la posibilidad de “desprendimientos o incluso del derrumbamiento de la conducción” y concluye que “existe una situación de grave peligro por hundimiento” del colector.  

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