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Cultura

Rescate de los cuentos judíos contemporáneos de Cansinos

La edición digital de la antología será distribuida por Amazon

el 15 jul 2010 / 20:58 h.

Rafael Cansinos Assens.
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El ambicioso proyecto de la Fundación Archivo Rafael Cansinos Assen (ARCA) de editar en formato digital la obra completa del polígrafo sevillano, incluyendo sus manuscritos inéditos y publicaciones en prensa, va dando poco a poco sus frutos. Sin ir más lejos, ayer fue presentada en la Fundación Tres Culturas de Sevilla la recuperada antología Cuentos judíos contemporáneos, un volumen seleccionado por Cansinos en 1920 que tuvo como objeto la recuperación de la memoria sefardí en España.

El libro, que reúne narraciones de Teodoro Herzl, Israel Zangwill, Shalom Asch, Isaac L. Peretz y León Kobrin que vieron la luz inicialmente en el periódico argentino La Nación, será distribuido a través de la librería on line Amazon después de llevar décadas descatalogado.

Estos Cuentos judíos contemporáneos se enmarcan en el ciclo que el escritor, muy influenciado por la Institución de Libre Enseñanza, emprende para defender la cultura sefardita. En concreto, fue decisiva su amistad con el doctor Pulido, quien a principios de siglo XX hizo campaña para conceder la nacionalidad española a los sefardíes repartidos por todo el mundo.

Considerado un maestro por el mismísimo Borges, Cansinos Assens (Sevilla, 1882-Madrid, 1964) abraza esta causa, y su compromiso quedará plasmado en algunas de sus novelas más celebradas, como El candelabro de los siete brazos (1914) o Las luminarias de Hanukah (1924), y en ensayos como España y los judíos españoles (1920) o Los judíos en Sefarad (1950). Entre unos y otros destaca esta antología, que en palabras de la profesora Carmen de Urioste, de la Arizona State University, "ha resistido estupendamente el paso del tiempo, porque todavía hoy nos pone en contacto no sólo con el mundo judío actual y sus costumbres, sino con una serie de enseñanzas que siguen siendo universales", afirma.

No deja de resultar curioso que el mismo autor que desplegó tan ingente volumen de trabajo por el judaísmo fuera también traductor del Corán y de Las mil y una noches, así como autor de una biografía de Mahoma. Claro que nunca pensó que judaísmo e Islam estuvieran enfrentados. "El asume de una manera totalmente natural la confluencia de las tres culturas", concluye la profesora De Urioste. "Él era un políglota, llega las cosas por la lengua y la cultura, y todo acaba siendo para él un magma de erudición, sin mirar ni religión ni políticas. En eso también es un maestro para todos nosotros, pues se pasó la vida tendiendo puentes y defendiendo la unión de las personas".

Aunque muchos lectores han considerado a Cansinos un escritor judío, no hay constancia genealógica de ese hecho. Para Ignacio Garmendia, buen conocedor de su figura y su obra, "se suele decir que fue más bien una opción estetizante y una reivindicación sentimental, derivada de su interés por la tradición judeoespañola. Si Cansinos fue judío, lo fue por elección", comenta.
En cualquier caso, gran parte de la recuperación de la literatura del sevillano se debe a las comunidades judías de todo el mundo y sus revistas y otros órganos de expresión -desde Davar a El Ciervo-, que se han encargado, cabría decir en justa correspondencia, de reivindicarlo en los últimos años. No obstante, mientras que su discípulo Borges hace una defensa sin ambages del Estado de Israel -al que dedica dos magníficos poemas- y juega con la idea de que sus antepasados eran judíos portugueses, Cansinos Assens nunca llegó a tales extremos.  
"Es muy probable que la ascendencia de Cansinos, con un apellido tan sevillano, fuera judía", opina el editor Abelardo Linares, "pero en el siglo XIV. Cuando muere, muere cristianamente".  

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