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Economía

Resignación en el carro de la compra

Pocos sevillanos se echan a la calle para aprovechar el día antes de la subida impositiva y no le dan especial importancia

el 30 jun 2010 / 20:31 h.

Hoy, 1 de julio de 2010, se abre la veda de una temporada vacacional ansiada por todos. Sin embargo, tampoco es buen año para rasgarse el bolsillo, al que hoy le clava la puntilla la subida del IVA. En las calles de Sevilla se respira cierta tranquilidad acerca de este tema. Pocas personas se previnieron ayer de anticipar las compras; si lo hicieron fue para hacerse con lo indispensable de cara a los primeros días de playa.

Con 38 grados el corazón de Triana se encontraba ayer al mediodía en plena ebullición, algo que ciertamente no escapa a la normalidad. Jubilados y nietos confluían a las puertas de El Polvillo de San Jacinto -donde nada repercutirá, puesto que su especialidad es el pan, que no sube- con los comerciantes ambulantes que aclamaban "¡dos kilos de picotas a dos euros!". No son pocos los que se paran, pero ¿está la gente preocupada por adelantar las compras con vistas a ahorrarse lo que hoy supondrá un 2% más caro? En lo que respecta a las compras habituales de alimentación, aseo personal o limpieza, no. En coches, sí.

La sensación generalizada en el Tardón es de "una subida más a las que nos tienen acostumbrados". La gente, tras dos años de sacrificios, parece asumir uno más. Conocedores de que no afectará a ciertos productos y servicios básicos, los sevillanos se resignan, si bien no es plato de buen gusto para nadie una subida de precios con la que está cayendo. "Estamos pagando el pato de la crisis todos los ciudadanos. Seguro que el Gobierno puede recaudar de otra manera y no subiendo los impuestos", lamentan algunas señoras que regentan el mercado de San Gonzalo, donde los tenderos de los puestos de verduras comentan con orgullo que estos productos quedan exentos de la subida.

Coincide con el final de mes el ver los supermercados repletos. Por ejemplo, Mercadona, donde algunos clientes reconocen la casualidad de haber comprado ayer ya que ignoraban la entrada en vigor de esta norma, como comenta una estudiante. "Me acabo de enterar, pero aprovecharé todo lo que pueda".

El tabaco y el alcohol son otros de los gravados al alza pero que tampoco se verán especialmente envueltos en un efecto de compra anticipada. Con lo cual, los estancos ayer también, bajo normalidad.

Y es que "la gente compra cuando lo necesita y más en esta coyuntura caracterizada por un retraimiento de por sí del consumo", apunta Tomás González, vicepresidente de la federación provincial de comerciantes de Sevilla Aprocom.

Igualmente, las rebajas en el sector del textil, regalo y calzado están listas desde hoy para compensar la escalada de precios y se notarán los descuentos, ya que, como es sabido, algunas marcas de ropa asumirán el impuesto, al menos por ahora.

En este sentido, González opina que si bien el consumo a corto plazo no se verá mermado, "a medio y largo plazo sí, ya que los impuestos indirectos van a atacar muy fuerte a la clase media, lo cual repercutirá negativamente sobre el consumo y la economía en general". Asimismo, el responsable de la organización empresarial tacha la medida "de lo menos apropiada a nivel de los comerciantes" y llama la atención sobre un "probable incremento de la economía sumergida".

Respecto a la aplicación del nuevo IVA en las facturas, González aclara que "los comerciantes tendrán un periodo de adaptación y no será difícil que el programa informático traslade esa subida a las facturas".

En cualquier caso, tanto comerciantes como consumidores se verán afectados por esta subida del Impuesto sobre el Valor Añadido.

En este sentido, los autónomos aseguran que supondrá "un nuevo varapalo para este colectivo, el que más ha sufrido la actual crisis económica".

Por su parte, Facua equiparó la subida del impuesto al consumo con una rebaja salarial, por lo que calificó la decisión de "insolidaria y regresiva". "Las reformas recaudatorias aprobadas por el Ejecutivo resultan excesivas para las rentas medias y bajas e insuficientes en lo que se refiere a las más altas y las empresas con mayores beneficios", indicó la asociación en un comunicado.

Asimismo, la OCU estimó que implicará de media un coste de alrededor de 290 euros al año por familia, siempre que el incremento se traslade íntegramente a los precios de venta.

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