lunes, 10 diciembre 2018
20:32
, última actualización

Respiro de vida para la epilepsia en Gerena

El primer centro de España para la atención específica de estos enfermos estará en la localidad

Los afectados por epilepsia tendrán un centro en Gerena donde realizar sus actividades diarias. / F. J. D. Los afectados por epilepsia tendrán un centro en Gerena donde realizar sus actividades diarias. / F. J. D. «La persona que sufre epilepsia necesita una atención especializada, que atienda a sus especiales circunstancias. Son personas que con ayuda y seguimiento pueden valerse por sí mismas, pero lamentablemente no hay centros específicos que hagan este trabajo». Para solventar esta carencia que explica Charo Cantera, presidenta de la Asociación Andaluza de Epilepsia (Apice), dedican todo su esfuerzo a un importante reto, la construcción de un Centro de Integración Socio-Laboral para personas con Epilepsia en Gerena. Apice llega a la localidad de la mano de Víctor Delgado, gerenero y miembro de la asociación, que muestra a la directiva la existencia de un solar para uso asistencial. Puestos en contacto con el Consistorio se presenta la propuesta, aprobada por unanimidad de todos los grupos políticos. Mediante convenio, se cede un solar de 2.000 metros cuadrados por 50 años para levantar su proyecto. Como contrapartida, la organización se compromete a la contratación de vecinos y a formarlos de forma apropiada para la atención a los usuarios. Comienza así a ver luz «un sueño muy necesario», al que da alas el proyecto, realizado por el arquitecto local Pablo Baruc y elegido mediante concurso público. No existe en España ningún centro que atienda específicamente a las personas con epilepsia. Este proyecto pionero plantea distintas líneas de trabajo. En el aspecto personal, el trabajo diario, la atención y la formación contribuyen a que los enfermos ganen en autoestima y a que tengan una rutina beneficiosa para controlar su enfermedad. Para el ámbito laboral, una formación adaptada a sus capacidades consigue que puedan desarrollar un oficio y una forma para poder tener una independencia económica. Se les ofrecerá talleres ocupaciones –como el de construcción de marcos, que ya están llevando a cabo–, y otros en los que aprender oficios para que el centro se autogestione por los usuarios –limpieza, cocina, mantenimiento–. Y para la integración, se trabaja para que la sociedad conozca las características singulares de estas personas, para que en los entornos de trabajo sean considerados sus ritmos específicos y comprendan su comportamiento. Otro aspecto muy importante es el trabajo con las familias, «que tienen que dar el primer y doloroso paso de aceptar que esa persona sufre una discapacidad». Sofía Gómez, tesorera de la asociación, explica que, sin obviar la fundamental atención clínica, «nuestra experiencia aporta tranquilidad a las familias y aprenden a ver y a afrontar la epilepsia de una forma más apropiada para el enfermo». El centro será el lugar idóneo para atenderlos. La intención es que, además, este centro sea referente para la investigación y desarrolle estudios grupales, «más beneficiosos que los individuales, puesto que los afectados repiten patrones de comportamiento, coinciden hasta en los gustos para comer. El seguimiento de un gran grupo como el que prevemos tener atendido dará conclusiones muy interesantes». El centro es una necesidad real y urgente que tienen los afectados y sus familiares, por eso, «concluir este proyecto será un respiro de vida. Los afectados ganarán una tremenda calidad de vida. Los padres y madres viviremos una vida sin las limitaciones y el sufrimiento de una enfermedad sin control». Con las arcas de las administraciones superiores cerradas, la situación municipal tampoco permite que sea el Ayuntamiento quien sufrague la construcción. Sin embargo ofrecen toda su colaboración. «Apoyamos este proyecto porque supondrá un gran beneficio para el pueblo en forma de trabajo, dándolo a conocer con un centro de tal importancia y, sobre todo, dando cobertura al colectivo de personas con discapacidad», apunta Estela Garzón, alcaldesa de Gerena. En este sentido, Garzón añade que el Consistorio colabora «en todo lo que nos piden, cedemos instalaciones y proporcionamos personal, e iremos de la mano de Apice a todas las instancias y organismos necesarios para poder verlo hecho realidad», aunque son conscientes de que aún queda un largo camino por recorrer. ~

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