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Reyes Magos en Nervión

Un gol Pareja rescata a un horrible Sevilla y le da el triunfo ante el Celta (1-0)

el 03 ene 2015 / 20:21 h.

SEVILLA FC 14-15 Pareja, en el centro de la imagen, con la camiseta de apoyo a Cristóforo por su grave lesión. Foto: Manu Gómez. El Sevilla ha empezado 2015 logrando tres valiosos puntos ante el Celta en un abarrotado Sánchez-Pizjuán. Un gol de Pareja en la primera parte le ha valido a los de Unai Emery para salir airosos de un horrible partido (de los peores que se recuerdan en las últimas temporadas) en el que el Celta, con importantes bajas y un jugador menos desde el minuto 21, estuvo siempre mejor colocado y jugó mejor al balón. Unai Emery lo vio desde el principio, pero sus decisiones en los cambios no mejoraron nada, sobre todo cuando colocó a Carriço en el lugar del lesionado Mbia. Eso sí, los errores más graves los cometió el equipo de Paco Herrera, y eso le costó el partido. El tridente formado por Orellana, Charles y Mina ejerció una presión en la salida de balón que ahogó el poco fútbol del Sevilla. Mbia y Krychowiak estuvieron desaparecidos y desconcertados ante la línea de tres en la medular celeste, Denis perdido en la mediapunta y Carriço despistado. Charles desaprovechó dos claras ocasiones antes de que el lateral Planas hiciera una absurda pero peligrosa entrada en el centro del campo a Denis que le costó la roja directa. No cambió el partido mucho por la roja, pues el Celta siguió controlando el juego en todo momento y sólo cedió el testigo al Sevilla tras el gol de Pareja. Éste llegó en el tercer error grave de la noche por parte celeste. El argentino del Sevilla ejecutó una falta directa hacia el centro de la portería e inexplicablemente Sergio no acertó a pararla. Es el primer gol de Pareja con el Sevilla, que esta noche ha cumplido 100 partidos en la Primera División. El gol impulsó al Sevilla, pero fue un espejismo que una segunda parte espantosa dejó en evidencia. El Celta se fue con descaro a por el equipo nervionense, sin fuelle físico y bajo una descolocación asombrosa que le incapacitaba para defender bien y para armar jugadas de ataque. Aleix Vidal salvó un remate claro de Orellana, Santi Mina envió un disparo al larguero, Beto se lució en una falta directa... y el público abroncó a los suyos. El Sevilla sólo espabiló en el tramo final, ya con el Celta cansado de jugar y fallar en los metros finales. Reyes hizo la jugada de la noche, pero se topó con el larguero. Varias internadas de Tremoulinas pudieron sentenciar, pero no era la tarde del Sevilla que, eso sí, sigue con un ritmo de puntos estratosférico: 33 en 16 partidos. El mal juego siempre es secundario ante unos datos tan ilusionantes.

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