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Rivas y Pereira, la sombra de la duda

Sus voces son las únicas que no aparecen en la grabación que ha podido oír el jurado.

el 06 oct 2012 / 19:56 h.

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Alaya ya admitió que las pruebas contra Rivas son "débiles".

La primera semana del juicio por las comisiones de Mercasevilla no ha dado para más que tomar declaración a los cuatro acusados: el exdirector general de Mercasevilla Fernando Mellet, su adjunto Daniel Ponce, el exdelegado de Empleo Antonio Rivas y la exdirectora de proyectos Regla Pereira. Aún así, ya se puede vislumbrar quién tiene más posibilidades de salir absuelto de este largo proceso judicial.

Desde un principio, Rivas y Pereira se vieron sentados en el banquillo de los acusados por unos "indicios débiles", tal y como admitía la propia jueza Mercedes Alaya, que investigó el caso, en el auto de apertura del juicio oral. Ella misma venía a decir algo similar a que si debían de ser absueltos, que fuera en un juicio donde se revisan y exponen todas las pruebas. Y así ha sido, tal y como refería esta misma semana el abogado de Pereira, Carlos Galán, están sometidos "a la pena de banquillo".

¿Y por qué esta debilidad de las pruebas? Pues porque ninguno de los dos participa ni aparece en la grabación que realizaron los empresarios de La Raza en el momento en el que les plantearon el presunto cohecho. Sólo Mellet y Ponce estaban esa reunión en la que les reclamaron 300.000 euros de lo que ellos denominan "una colaboración con la Junta". Los dos están acusados en esta causa por testimonios de otras personas que, en el caso de Rivas, no se ha visto ratificado en sala, lo cual le deja en muy buena posición.

Centrándonos primero en el exdelegado provincial de Empleo, fue imputado porque Mellet dijo que había sido él quien le instó a solicitar la abultada comisión a los empresarios, después de que el proyecto que ellos iban a gestionar en Mercasevilla, la escuela de hostelería, lograra una subvención de 900.000 euros de parte de la Consejería de Empleo. Así lo dijo también ante la fiscal jefe de Sevilla, María José Segarra, que abrió las primeras diligencias.

Sin embargo, en sede judicial, ante Alaya, Mellet se negó a declarar. En el juicio tampoco ha querido decir nada de nada. ¿Por qué beneficia este silencio a Rivas? Pues porque la declaración en un juicio es la que tiene más validez, mientras que las declaraciones policiales y ante la Fiscalía, aunque gozan de autenticidad, no tienen valor sumarial y, por tanto, no pueden aportarse. Evidentemente, en una jugada hábil las acusaciones particulares pidieron al magistrado que fueran incluidas para que el jurado las pudiera revisar, pero rápidamente las defensas recordaron lo que marca la ley a este respecto. Por lo tanto, es como si Mellet nunca hubiera dicho que siguió las indicaciones de Rivas.

En cambio, Ponce sí que declaró en el juicio y sí que nombró a Rivas. Él aseguró que Mellet le contó que había sido el exdelegado de Empleo el que le había dado la orden de reclamar esa "colaboración". Sin embargo, su testimonio no tendría la validez que hubiera tenido el de Mellet, pues Ponce habla de referencia, es decir, él no vio ni oyó las palabras de Rivas, sino que fue Mellet el que se lo dijo. Luego, evidentemente está la prueba clave, como la llamó el abogado del PP, en la que no sólo no aparece Rivas, sino que nadie habla de él.

Lo mismo le ocurre a Pereira. Ella no participa en la reunión que fue registrada, ni tampoco aparece su nombre en ningún momento. Tendrá que esperar a ver qué dice uno de los empresario de La Raza, ya que fue él quien dijo que en una reunión previa Pereira estaba presente cuando Ponce le reclamó la comisión. El adjunto de Mellet lo negó en su declaración. Habrá qué ver qué aportan los testigos en la segunda semana de juicio.

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